domingo, 18 de septiembre de 2011

Tasa de buena voluntad

Más que lo del patrimonio que se va a volver injusto, hagamos otra cosa: Tasa de buena voluntad. Además viniendo de un presidente tan bienintencionado y difuso como Zapatero pues pega. Tasa de buena voluntad, para las rentas más altas, claro. Tasa opcional.
Los que realmente superan los varios millones de euros, pueden aportar un x% de lo que toca acoquinar y hacer uso de una posibilidad abierta de promoción filantrópica. Y, ¿quién iba a pagar eso si no tiene obligación de hacerlo? Pues los pocos convencidos que están en el deber de ayudar a su comunidad, porque a ellos les sobra y que tengan una especial prebenda, que puedan saber en que se invierte o que genera ese dinero y quizá pues se pueda acordar un cierto patrocinio, un aula con su nombre, una beca, una placa en la puerta... Tiene que haber empresarios de ese tipo en España, ¡los tiene que haber! Que quieran su apellido o el nombre comercial de su marca en la placa de un edificio de fines sociales o en una beca de investigación contra el cáncer, por ejemplo. Igual ya existe lo que dijo, no es nada original por otra parte. En las pequeñas comunidades es posible que haya dadivosos que estén preocupados de la mejora global del nivel de vida de sus conciudadanos, porque entienden que de ello también depende la salud del propio negocio. La tasa quizá podría ser escalable en función de la población y la renta per cápita del lugar en el que residen los supuestos millonarios. Para la empresa también es una ventaja competitiva con respecto a otros tiburones que tributan en paraísos fiscales. Vamos encaminados a que las políticas de transparencia lo cambien todo, ¿cuánto tiempo se puede aguantar  a la sombra? Emplazo directamente al señor Amancio del imperio de Zara que dé un paso al frente y promueva esta tasa voluntaria, o a grandes empresas catalanas que se posicionen e su entorno y ayuden a la comunidad de primera mano, o el sr. Roig con su Mercadona, que cree una fundación o un proyecto social que tenga una trascendencia, o una escuela de negocios, o no lo sé, una beca en alguna universidad, un master, lo que sea.
¿Alguien se imagina en España la tasa Amancio? ¿La tasa Ortega? ¿La tasa Roig? ¿La tasa Isidoro, el del Corte Inglés? ¿A que no? ¿A que nadie se imagina aquí que un impuesto tenga el nombre o lleve el apellido de un súper potentado de los nuestro? Como Obama con la tasa Buffet.
¿Por qué no hay un Buffet en España?
A todo esto, ¿quién es Warren Buffet?
Os pego la página de la Wikipedia (como curiosidad os pego su filosofía inversora, muy ilustrativa).


http://es.wikipedia.org/wiki/Warren_Buffett


Filosofía inversora

Buffet acuñó su filosofía inversora en 20 claves que se detallan a continuación:
  • Nunca invierta en un negocio que no pueda entender, como tecnologías complicadas.
  • Si no puede ver caer un 50% de su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores.
  • No intente predecir la dirección del mercado de valores, la economía, los tipos de interés o las elecciones.
  • Compre compañías con buen historial de beneficios y posición dominante de mercado.
  • Sea temeroso cuando otros son codiciosos y viceversa.
  • El optimismo es el enemigo del comprador racional.
  • La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor.
  • Gran parte de éxito puede atribuirse a la inactividad. La mayoría de los inversores no resiste la tentación de comprar y vender constantemente, pero la piedra angular debe ser el letargo, bordeando la pereza.
  • Las oscilaciones salvajes de precios están más relacionadas al comportamiento de los inversores que a los resultados empresarios.
  • Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores. No es necesario hacer algo extraordinario para conseguir resultados excelentes.
  • No tome seriamente los resultados anuales, sino los promedios de cuatro o cinco años.
  • Céntrese en el retorno de la inversión (no en las ganancias por acción), el nivel de endeudamiento y los márgenes de beneficio.
  • Invierta siempre a largo plazo.
  • Es absurdo el consejo de que “nunca se quiebra tomando un beneficio”.
  • Recuerde siempre que el mercado de valores es maníaco-depresivo.
  • Compre un negocio, no alquile las acciones.
  • Busque empresas con mercados amplios, fuerte imagen de marca y consumidores fieles, como Gillete o Coca Cola.
  • También son interesantes algunas compañías con marcas consolidadas pero que están infravaloradas por dificultades transitorias. Para buscar estas oportunidades, deben aprovecharse los mercados bajistas.
  • Busque compañías con gran capacidad de generación de efectivo y que, una vez en marcha, no necesiten grandes reinversiones.
  • Mientras más absurdo sea el comportamiento del mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico.


¿Por qué no hay un Buffet en España? ¿Lo hay y no lo conocemos? ¿Por qué no se atreven a dar un paso al frente y significarse en una dirección o en otra? ¿Por qué no hay alguien de esta cuerda que esté dispuesto a reconocer la injusticia fiscal con la que convivimos de diario? ¿Por qué? Tiene que ver con una idiosincracia, quizá, relacionada con los efectos negativos de la ostentación o lo que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda, o vete a saber. Me deprime un poco todo esto, hablar de Buffet yo que ando justo para tabaco.

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