jueves, 23 de enero de 2020

las canciones se miden en convicción

Estamos con las canciones nuevas. Por primera vez lo estoy haciendo de un modo más clásico. Por decirlo así. Por llamarlo de alguna manera. El planteamiento es diferente como mínimo. Que no sean tristes, eso me han dicho. Que sea un disco alegre. Esa mierda de la alegria me tiene súper amargado. Creo que va a salir lo más triste y desgarrado y jodido y oscuro y siniestro y embajonante por culpa de la chorrada esa de no ir por el lado de la melancolía, el rencor o los malos sentimientos, en generla. Es difícil no ser oscuro si lo eres. Maquillarlo, es jodido. Cierto es que estoy harto de llorar, de siempre lo mismo, de que mala era ella, que tal, que cual, de queja y de letra de rabia o de ira o de reprochacos o de dimes y diretes o no te digo o vete a la mierda. Pero claro, el buen rollo me queda tan lejos que es complicado. Cero buen rollo desde siempre. Lee lo anterior. Buen rollo me agobio. La bajona es mi habitar. En el fondo es lo que hacemos todos. Querer ser felices. En lugar de conformarnos sanamente con nuestra mierda de vida y ya está. Querer ser feliz, qué puto asco, joder. Querer canciones alegres, puagh, vmoito. Viva la tristeza. Viva el dolor. Que se vuelve un sinvivir la alegria si no es sin querer, sin pretenderla. Inesperada. Y eso al cantar, pues no. Y antes salían de golpe. A chorros. A puñados. Sin cambio. Sin nada. Ni puente. Ni otra parte. Ni salida. Ni punteo. Nada de nada. Y ya está. Eso era la canción. Eso era. Oye, y pleno de convicción. Pleno. En serio. Solo con eso. El boceto. La idea. Con eso o menos de eso, nos hemos metido en estudio. Y la hemos grabado del tirón. O la hemos cambiado de arriba a abajo. Es un juego. Hemos venido a jugar. Arriesgas y casi siempre pierdes, pero pierdes casi igual si no lo haces. Perder, es lo más habitual. La última canción que grabamos se llama Perder bien por algo. Y esa en concreto no se parece en nada a las versiones que hicimos en el local de ensayo. No se me habría ocurrido nunca meter justo ahí la gaita. Es la que cierra el último disco. Es chula. Pero era un círculo concentrico con poco sentido. Espero no volverme muy loco encontrándole sentido a las cosas. Nunca me había afanado tanto en buscarles partes a las canciones. Nunca me había afinado tanto en las partes de las canciones. Afinar. Ya ves. Preparando el quinto. A buena hora, mangas cortas. Los dos primeros los puedes tomar por maquetas pero son discos y tienen sonido perro pero disco. Discos perros. No es mal nombre. Seguro que está pillado. El destino está en los nombres, siempre os lo digo. Siempre te lo digo, Mari Luz. Siempre igual, María Tinieblas. Que siempre son los mismos. Los claroscuros de la creación, qué os voy a contar. Cuando Dani o quién fuera, en su momento Damián que le escribí esta navidad y este año sin falta voy a ir a visitarlo o los otros guitarristas con los que he tocado a menudo aunque no estuvieran en la banda, mi amigo Alfonso por ejemplo que lo vi hace poco, y que siempre me decían: Hay que buscar arreglos, Jose y yo siempre contestaba que los arreglos son para los fallos y que no había fallos. Luego no hay arreglos. A tomar viento. Sin fallos, decía. Con un par. Ya era tonto de antes. No es ahora. No es por moda. Soy tonto antiguo en mis convicciones anti musicales. Desde chico. Desde el punk. Desde Sonic Youth. Desde Siniestro total. No quiero perderlas del todo, perder bien pero no del todo. Eso es importante, creo.

Convicciones, en general, qué nos queda. Cuántas. En qué. Poca cosa. Convenciones es lo que, a la fuerza, se van imponiendo y poco más podemos hacer. A mi siempre me gustó el punk. Ayer me lei la biografia de Siniestro Total en Wikipedia. Tienes que echar un ratico. Es para ponerse. Pero está contada con todo lujo de detalles. Y me gustó. Fue un ratejo amable. Escuché mucho mucho en su momento el primer disco. Hace 25 años. 20 años después de publicarse más o menos. Ese fue su mi momento para mi. Por ponerlo todo en contexto. Y es como un cuento. Los comienzos. El bajo del hermano mayor. El amplificador Talmus comprado a medias. Los viajes a Madrid desde Vigo. La convicción, en general. En esos detalles en particular. Esas cosas o momentos o anécdotas que lo son todo sin tener aparente importancia. Que devienen como puntos de inflexión. Y hay meses de por medio. Eso al principio. Luego, mola mucho la historia como grupo más o menos pro. Ya en ruta y en batalla. Y vaya batallas. Un puto caos. Cómo hacían o preparaban los discos. Las canciones. Los títulos. Y los productores. Un caos más o menos organizado. Pero sobre todo, mucha convicción. Que no se puede entender sin esos detalles. Y sin ese aire de misión de todo el asunto. Y el momento, claro, que es clave. Hoy en día sería imposible o muy difícil encajar esas letras. Es fuerte la cosa. El retroceso. Y cómo se fraguó. Desde el margen. Una indepencia real. No la etiqueta indie de ahora. Sin la independencia radical del sello y de sus primeros discos no se entendería. Luego el rollo cafre. Etc. El éxito. La procacidad. O el salto a la multinacional en un momento muy concreto. Y con un disco en directo. Es una historia guapa de analizar. Y es un caso bastante curioso. No creo que único en el mundo pero desde luego, particular y azaroso. Un caos bastante curioso. No me atrevo a decir tanto como único pero desde luego, difícil de replicar. El primer disco, Cuando se come aquí, debe ser de los discos que más he escuchado en mi vida. Y el directo. Uno de ellos. El primero de la multi, Me acosté a las doce con la cabeza loca de tanto detallito de grupo en ciernes. Tanta batallita.

Las batallitas son lo primordial del asunto pero para librarlas, hay que armarse de canciones. Canciones y más canciones. Qué tedio. Pero van saliendo. Y vienen de cabeza. Partos sin dolor. Estoy como vientre de alquiler. Como si fueran para otro. El nuevo disco es pura gestación subrogada. Como si tuviera un contrato que cumplir. Estuvimos con las canciones nuevas por la tarde. A veces creo que ya no me gustan. Es como darle demasiadas vueltas a algo. Yo soy así. Le doy muchas vueltas a cosas que no parece que tengan que ser tan analizadas. Lo hago constantemente. Me cuesta evitarlo. Leyendo esto tampoco hay que jurarlo que lo manoseo todo mucho. Vale, es verdad. Y qué. Piensas demasiado, me dicen. No serás que tú piensas poco, me dan ganas de contestar pero no lo digo porque no pienso demasiado, pienso lo que hay que pensar para, por ejemplo, estar medido, ser educado, correcto, prudente, mirado, estar en mi sitio y hacer las cosas con diligencia, pero oye que eso no sea lo habitual, no es mi problema. Pero eso tampoco lo digo. Digo poco. Por eso vengo al blog y me desahogo. A mi rollo. Es para eso. Me gustaría decir que no es mi culpa que la peña no piense ni una mierda y vaya topando con su propia vida y guiándose según se van chocando con cosas, hay peña que en su vida emocional son como en los coches de choque y te dan fichas para que te choques y tú crees que lo pasas bien pero estar siempre ahí y a choquetazos es como ser el adolescente triste que trabaja en los coches de choque, y que los aparca en la esquinilla y no se divierte y mira a las niñas o está al cuidado que no haya peleas, y por ejemplo así me sentí yo muchas veces en mi última relacion y claro, si dices esto. Pues qué. La cagas, Porque piensan, esté tiene la cabeza que es una feria, y se quedó pillado de la otra. Pillado de la otra, es típico. Y lo mismo es hasta verdad. Tanta batallita. Tanta feria. Tanta mierda. Normal que te salgan canciones a espuertas. Que es a lo que iba. Qué bien vendría la espuerta como media universal.


Canciones y más canciones y piensa uno, es que no es ya suficiente, no hay ya bastante y acaso vas a mejorar las anteriores, o vas en franco retroceso a hacerlas aún peor, pues todas estas preguntas por tontas que parezcan resuenan en mi cabeza. Tengo mil ecos de mierda ahí dando por culo. Mucho con la voz de ella o ellas soltando mierdas. Esos se graban en mi memoria interna y son más jodidos de formatear. Estoy mucho en mi cabeza, me dicen. Eso me jode. El Dani me lo soltó un par de veces. No es mal sitio para estar. Pero tampoco sé exactamente a que se refiere. A ver. No sé. En qué otra cabeza voy a estar. O dónde estar, en el aire. En mi pancreas. En mi antebrazo. En mi pene. En mi vesícula. En mi rodilla derecha. En el ano. Dónde voy a tener mi cabeza si no es en mi misma cabeza Llámame loco... Ah, ya. Sí. Entiendo lo que quieres decir. Que estoy mucho en .... No sé qué. Mis propios pensamientos. Ya. Mi forma de ver las cosas. Ya. Pues claro. Que no es en lo que hay que estar. Vale, puede ser. Me jode pero lo puedo admitir. Lo cierto es que si estamos en un bar, de una ojeada me hago con el tinte o el tono de todas las melenas de las féminas que haya en la sala y en la puerta fumando o de hombres con el pelo largo y no estoy pendiente. Joder. Estoy súper pendiente. Estoy pendiente de más de lo que pasa fuera de mi cabeza. Por qué. Pues porque tengo buen ojo para la testa ajena pero sobre, para los pelazos. O para las cabezas en general, ok, Aunque estoy en la mía, pues no. O según te dejen entrar en cabezas ajenas, que no todo el mundo deja y luego, si entras, pues te piden cuentas y a ver cómo están o cómo te las encuentras, que ahí sí que no valen apariencias y zarandajas y hay lo que hay y por otro lado, el turismo de cabezas pues mira tiene su punto, no te digo que no, pero no es en lo que estoy yo. Estoy con las canciones nuevas. Y ya casi harto de darle vueltas y ni he empezado: toma nota. Lo de las notas. Vaya rollo. Y acordes y sextas, séptimas y de todo. Buscando arreglos y en el fondo, aceptando que... Algún fallo debía de haber.

Tal y cómo cuentan en Wikipedia que se nota que lo ha escribo Julián o un afín a Julian, que puestos a decir molaría una wikipedia contada por cada uno, la wikipedia de Torrado que seguro que tenía mil miserias cotidianas y bonicas que añadir a todo el proceso, por decir y no ya la wikipedia de Miguel pero a lo que vamos, que cuentan como componen Me pica un huevo y Sexo chungo. Que es un poco, como lo va haciendo todo. A trompicones. Como se hacen las cosas de verdad. Como vive y piensa la gente que ni vive ni piensa demasiado. Como los que piensan poco. Como los que ni piensan. Como los que no saben pensar. Como los que piensan lo que ya han pensado otros antes por ellos. Como los que piensan que saben lo que están pensando pero ni siquiera piensan en qué es sino que se conforman con intuirlo. Como los que piensan que saben qué o cómo va a pasar. Como los que me dicen que pienso demasiado, en general. A tontas y a locas. Al trán trán. Y oye soy fan. Fan adolescente. De los Siniestro, de siempre. Mi educación lírica por decirlo así está muy anclado a eso. A Me pica un huevo. Y a Sexo Chungo. Y en la wikipedia, que es una biblia pues cuentan cómo otro ínclito Miguel y también con elemento acuoso en su apellidaje, el gran Ríos criticando al gran Costas; diciendo como un viejo de pueblo que "hasta donde ha llegado el rock español que hay una cancion escrita al picor de huevos", o algo así y esa es una clave. Creo´. Es fácil de entender si ves el vídeo.





Siempre lo he hecho a las bravas. Como el que vomita. Y lo he defendido. Meterse los dedos incluso a la hora de componer. Una cierta bulimia melódica. O armónica. O yo qué coQue la melodía te viene como una arcada. Algo más diferido, por qué no. Que no la puedes evitar. Que le das ostias o te las das a tí, que viene a ser como una pelea y en mi caso, siempre lo ha sido, una pelea con los tonos, una pelea con la afinación, una pelea con los dedos en las cuerdas, una pelea con los cambios de posición, una pelea en general, casi siempre que ha terminado en paliza recibida, peor unas que en otras pero casi siempre mal, pero oye, ahí estás, ahí estás tú tú´´uúúú que cantaba la de Chambao, que vaya historia la de Chambao, como para contarla en wikipedia también, pues eso, que estás, y hayque estar. Como mínimo hay que estar. De lo de los Siniestro sobre todo se ve o se lee que Julian estaba. Y sigue. o recuerdas esa frase que te hirió o con la que tú hiciste una herida y ya. La entonas. Como puedas. Como lobo herido.Como loba sola. Como lobezno con hambre. Y para adelante. Es mi roollo. Lo defiendo y lo he defendido siempre y ayer leyendo la wikipedia de Siniestro Total pues lo vi claro. Es el rollo. A tientas. A ostias. A como se pueda. Pero de cabeza. Siempre.








A veces pienso en lo que quiero hacer y en lo que realmente hago. Realmente eso es. Y deprime. Nos deprime a todos. Joder, es una mierda. Pero no pasa nada. Las cosas son así. Son tontas. Son lentas. Son ridiculas. Ayer pensaba en los padres de Julián al enterarse que el niño está en el hospital. Que a un amigo lo han operado. Que el r12 está reventado. Que joder, vaya liada. Y vaya suerte. O vaya mierda que te pegues una ostia con el coche. Yo me di una. Hace años. A los diez dias de sacarlo del concesionario. Esa es buena. En la provincia de Badajoz. Una salida muy mal señalizada. Volvi a pasar por allí el año pasado. Una estupidez pero iba solo y la hice. Con el mismo coche. Diez años después. Un viaje. Todo lo es. Me da pudor. Cuento tonterias. Pero a veces no me atrevo a sacar lo íntimo. El verdadero dolor. Eso intento ahora en las canciones. No sé si está bien o no, por eso busco arreglos porque no estoy convencido que no haya fallos. NI de eso ni de lo contrario. Espero que salgan cosas guapas pero corro un serio riesgo de dar el coñazo a límites extremos. Puedes ser lo que quieras, menos un coñazo. Y mi amiga Bea me llamaría la atención. El destino está en los nombres y también Marta, por usar la palabra coñazo. Es cierto. A la que más se la he oido sin duda, es a mi madre. El tema del lenguaje inclusivo. Estoy totalmente a favor. Y de no usar coñazo y usar fastidio. O jodienda. O porculeo sin demérito o menosprecio de sodomitas o afines. Es complicado hoy en dia dar con la tecla y que suene. Tomarselo muy en serio no creo que sea el camino. Tampoco hacer la primera tonteria... Caso de las bandas seminales que se ponian el nombre segun escuchasen en la tv mientras discutian y con esas, pues acababan bautizados como Mari Cruz Soriano y los que afinan su piano. No hay que seguir todos los balones. No hay que correr sin mirar. Si ves que se va fuera, no corras. Pero todo lo posible, hay que pelearlo. A mí colega Juanito cuando le hablo con símiles futbolísticos me lo gano como para llegar a la tercera caña por lo menos, tampoco le hace falta al Juanito comer sardinas para beber agua que decían en Muchachada Nui pero cuando le suelto que con cabeza que un par de cañas pero abriendo a la banda, con pase seguro, sin balón largo, mucho control, mucho medio campo, que es jueves y no nos liamos, sin pelotazo y buscando el hueco. Y lo tengo contento. A lo que iba. Que estamos trabajando en ello, que diría el puto Aznar. Estamos trabajando en ello. En el nuevo puto disco. Y en las nuevas putas canciones. Vaya puta mierda. Tener un puto grupo de rock, bueno rock.... Rock para niñas, a mi ex pareja le gustaba definirlo así. Creo que para darme por culo, sin demerito de nadie por favor. NI de ella. Mucho estoy nombrando para lo poquito que estoy diciendo pero que de pop o de rock o el género que le quieras poner, a grupo o público o para señores mayores o para gente sola o bolero o copla o canción popular o canción de mierda, que es un poco lo que es, pues es verdad también, pues lo que quieras, cariño.... Ya se me ha ido el santo al cielo. Es un blog. OS jodéis. Puede ser como yo quiera, cariños y cariñas.
No sabemos ni lo que queremos.
Qué coño.
Eso también es verdad.

Hoy hay ensayo. Ensayamos bastante pero creo que deberíamos hacerlo más. A diario sería guay. Es lo suyo. NO siempre se puede, claro. No somos chiquillos. El repertorio está asentado. Busco conciertos para primavera. Busco poco. Trato de tocar a diario. Lo hago. Siempre se me ocurren cosas nuevas. No muy buenas. Pero nuevas y me gusta. Disfruto el rato de guitarra de cada día sea más corto o más largo. Noto que toco mejor. No es que sean grandes avances pero estoy cada vez más suelto. Bien de dedos. Bien de cabeza. Me noto. Eso es bueno. A ver cuándo empiezo a cantar mejor. Soy pésimo en lo de entonar. Voy a ciegas. Estoy harto de alarido. Tengo que ponerme. Me cuesta. No lo tengo claro, es eso. Estoy medio sordo. Cuando son las que ya nos sabemos, va todo seguido. Y la voz, también. Suena. Solo con dar dos acordes, la empiezan. Está bien. Me apetece tocar. Me apetece el rollo de los directos. Estrenar el 2020. Y pinta guay. Pero es cierto que andamos un poco parados en lo de conciertos con el rollo de las canciones nuevas. Estoy hasta los cojones. Guay pero hasta los huevos. Es un poco rollo cuando no la sacas del agujero. Ponernos los cuatro a pillar el punto a la vez, es complicado. Divertido pero raro. Por momentos, satura. En otros, se nos va la olla y ya está. Es suficiente. No sé si vale de mucho pero nos gusta. Y salen cosas. Oyes las grabaciones de móvil al día siguiente y tal, y joder, es una mierda y está todo muy regulero pero mientras tocamos tiene su rollo y mola. Es lo que importa, creo. Intentarlo, al menos. Que mole. Y que nos mole mientras lo hacemos sobre todo. Y estamos sacando algo nuevo. No sé en qué onda. Pero es nuevo. Y eso es bueno. Muchas cosas buenas para el poco ánimo que llevo. Me arrepiento de haberle dicho a estos de hacerlo tipo Beatles. No sé qué coño han entendido. Querían empoderarlos. Pero me he comido una mierda. Se me quedó una frase que le leí a Bobby Gillespie que no hay que ser como The Clash, sino que hay que ser The Clash. Y yo lo veo así. Ser the Beatles no es ser como the Beatles. Y es solo un ejemplo para que no fuera tan bestias. Para refrenarlos un poco. Porque los tenía lanzados. Demasiado lanzados. Pero es que fue lo suyo para empezar. No llevamos un año. Y había que poner toda la carne en el asador para que la banda fluyera en directo. Y el repertorio lo llevamos para delante con soltura. No se para que cuento todas estas mierdas en lugar de estar tocando la guitarra. Que es lo que tengo que hacer. Suena Gift de fondo de Sugar. Esa segunda guitarra me mola tela. Un rollo así. Que ya fue muy copiada en su momento. Me flipa que ninguno de los tres que forman el grupo ahora mismo ha escuchado a Pixies nada. Nada. Nada. Nada. Es super curioso para mí porque veo a Pixies un poco como The Clash o Beatles. Parte de los imprescindibles. Pero bueno escribir toda esta mierda no sé a qué coño viene porque a mi lo de escribir de música o hablar de música o bla bla bla me parece un poco estúpido y peor ponerse en plan descubrimiento y rollo petulante y etc etc


En resumen  Una unidad de medida de convicción. Que tiene algo de confianza, de seguridad, de creer que tampoco hay unidad de medida de la creencia. De la fé. Alguna vez pensé en cómo medir la fé. En Dios, claro. Como potencia de rezo. Como alcance en la oración. Y es lo mismo al cantar, cuando la frase te la crees. O más que creer, cuando ella cree en ti. Cuando se hace tuya. Cuando te usa para hacerse verdad. Cuando eres mártir de una tonada. Pues es eso... Es un milagro. Los milagros se miden, más o menos. En revertir minusvalía, en multiplicar bienes o alterar los órdenes de la naturaleza. Que llueva. Una fe que mueve montañas. Montañas que sean de culillo de mal siento y montañas que no sepan parar. Montañas fiesteras. Si no viene la montaña, vamos nosotros. Somos de ir. Y de creer. Y de venir. Y de ver. Y de vencer nunca pero ganar casi siempre. La cosa está clara para lo nuestro. En resumen. Hay que creer. Por eso, muchos ni asoman. Ni se lo creen. Ni ellos. A mí me ha pasado en muchos conciertos. No me creía lo que estaba pasando. Y pasa. Pasa mucho. En el amor. No lo crees, es imposible que exista. Por más incondicional que queramos que sea pero no. Y es que es para todo igual. NO hay unidad de medida para el amor. Los sentimientos son imponderables pero vaya, mi aburrimiento ya ha llegado a los páramos del punto final.
No es que me convenza del todo  esta entrada de blog pero bueno, tampoco es una canción.

Creed en algo, aunque sea por aburrimiento. Por fa, gracias.
Hasta pronto.

Cómo o cuándo se sabe que una canción es buena. Y cómo o cuándo se sabe que está acabada. No tengo ni idea. Con el primer disco que grabamos en el estudio de Paco Loco, fueron ocho las que grabamos en un solo día. Del tirón. En directo. Y a tope. Súper seguro de lo que estaba haciendo, y lo que quería decir con esto, que la convicción está en un punto intermedio entre la bravura y el desconocimiento. Entre la búsqueda y la inconsciencia. Entre el vértigo y la certeza de hacer cumbre. Con una cierta seguridad que necesariamente con el paso del tiempo, tampoco demasiado si uno está medio espabilado, pues te das cuenta, que eras un pipiolo. Que es como el niño interior. La necesidad básica. De juego. La parte lúdica, desde luego. De soltarse. Ir con todo. La fe. El disco siguiente con Paco llevé las canciones, apenas una docena en esqueleto. Dos vueltas y muchas sin estribillo. Nada seguro de dónde iban. De cúal era chula y cúal no. Poco claro cómo grabarlas. EL enfoque. Más perdido que el barco del arroz, eso yo. El grupo, peor. Bastante en el aire todo. Y en trance. Fue un momento raro en la banda, y creo que se nota en la grabación. Y eso, que eran como bocetos. Y no estaba nada seguro de ellas. De las canciones, digo. Iba con la idea de que si quedaba en ep y no llegaba al lp pues dejarlo ahí. Y ya. Era mi idea y me sorprendió que Paco dijo: Se ven mucho más trbajadas las canciones. Y era verdad. Eran bocetos, ok. Pero con más vueltas que las que grabamos la primera vez, ocho en un día, con mucha confianza pero poco... Cómo decirlo.... Poca dinámica. A lo fácil. O a lo primera que tal. Que no es que sea malo.... Que a mí me pareció el mejor disco posible entonces, como me lo parece el último pero eran distintas las expectativas y fue totalmente distinto el proceso. Eso era lo que quería escribir aquí. Que necesitas esa convicción. Por supuesto para emprender el vuelo. Para lanzarte. Pero luego desde que estés en el aire, debes desconfiar de ella. Mirarla de otro modo. Pensarla de otro modo. O algo así. Aún no lo tengo nada claro. Pero no desdeñarla porque sin ella, ni pasas de la primera fase. Y acabas vendiendo el ampli. Pues eso. No sé si me he explicado mucho pero vosotros sois listos y listas como para eso y para más. Venga, con convencimiento todo eh. Bien convencidos y convencidas buenas. Besitillos variados para everybody.

viernes, 17 de enero de 2020

Intereses comunes

Qué difícil tenerlos en general, los intereses que van y vienen o a mí es lo que me pasa y como hojas en otoñó, como polen en primavera o las medusas en verano, se pasan, se posan o me pisan a veces el ánimo o yo solo me piso los cordones con los que me ato a lo que quiero estar cerca, me cuesta, pero no un poco, me cuesta tela, que pudiera parecer que no y que me da todo igual, pues no, las cosas no son lo que parecen y no soy una cosa, ni un personaje ni tu puta madre que pienses sobre mí malamente por ir resumiento que uno no sabe nunca cómo de malos son los ojos que le ven o de tontos, que no sé qué es peor, qué, malo o tonto, con qué te quedas, difícil o muy difícil acertar ante semejante dilema, la ola de frio se encamina, el invierno da poca opción a la lírica, tengo la chimenea operativa, y a buen ritmo, siento las llamas en la rodillas y la nariz es un témpano, la tela del vaquero parece que va a incandescer pero doy dos pasos lejos del fuego y el frio vuelve a ser dueño y señor, he escrito mucho del frio, en el blog, el frio es un importante personaje de todo este cuento, la cosa está medio clara, se van aclarando perfiles, más o menos claro, pero... "no tiene que estar claro, tiene que estar guay" eso le solté a Dani ensayando para grabar hace año y medio, y lo pienso igual, la claridad está sobrevalorada, la valoración está sobrevalorada, el frio que siento en los pies está claramente infravalorado... Qué difícil valorar en general. De eso se trata todo. Valorar y compartir. Compartir intereses. Compartir momentos. Qué puto eufemismo actual que no se aguanta nadie a nadie ni medio minuto. Compartir momentos. Que te vayas a tu puta casa en cuanto te pongas un poco más pesadito o pesadita de la cuenta. Compartir momentos. Que me lleven a cenar o al cine o a un concierto y después, un revolcón como mínimo y con vino, si puede ser. Compartir momentos. Momento es eufemismo de sexo y vino. Momento es lo contrario a compromiso. Así va la cosa ahora. No me quejo. Tengo mis momentos. Y no bebo tanto. O lo intento. No beber de más. Que muchas veces bebes solo porque no piensas en que lo estás haciendo y por seguir con la conversación, o es lo que me pasa a mí. Esa coletilla me la podía ahorrar. Todo es lo que me pasa a mí, aquí. Es así. Al final no estoy haciendo lo que tengo que hacer en el jardín. Pero ahora mismo estoy escuchando St Michael de Richard Swift del disco Walt Wolfman y me está dando un pequeño buen pálpito. Os comparto la canción a ver si se pudiera compartir el momento, también. En mi opinión, no se puede.





Pasa con la música. Con las novelas. Con muchas cosas. Son de uno solo. Con la vida. Con la soledad. Con la poesía. Con los blogs. Con los hijos. Pasa con muchas cosas. Con las series. Que se pueden ver a dúo. Pero como uno se emocione más que otro, y tenga más tiempo libre, le pilla una temporada de ventaja antes de decir amén. Pero se puede. Otras cosas son perfectas para hacerlas entre dos. Y justo lo contrario. Actividades que necesitan soledad sin más remedio. No siempre íntimas o en el sentido de personales... Con la música, pasa. Con su recepción. Con su forma de interiorizarla. Eso pienso. Que no admite comunidad. Puedes en un concierto fliparlo, pero es otra cosa. Ponerse un disco. Vivirlo. Tararearlo. Aunque sea una lista de reproducción... O lo que sea. Es una experiencia y como tal, muy de uno. Y pasa cada vez más en la relaciones. Que más que ser de dos, son de cada uno. Es raro. Pero pasa. Que son personales e intransferibles. Porque cada vez más son experiencias. En la música en la escucha me refiero. Cada uno usa sus orejas y solo eso. Que te la pones y te la tienes que poner tú solo o sola para pillarle tu puntillo al asunto, el tuyo propio y único. En el amor veo yo que está pasando algo parecido. A grandes rasgos. Más o menos y más mal que bien pero explicarme, me explico. Creo. Pasa con todo. Y pasa con cosas que no debería, es más que deberían ser justo al revés. Que no pueden no ser compartidas. Es difícil poner ejemplos. Una paella para dos. O una mariscada. Mi antigua pareja me reprochaba eso. Como no te gusta el marisco, me decía, pues nunca puedo comerlo yo porque las mariscadas son para dos. Y yo. Pues ya. No soy yo el que pone las raciones. Lo veo injusto a decir verdad pero no por eso me va a gustar el marisco. En general el pescado poco. Pero oye no estoy cerrado a oir reproches de todo tipo, aunque me parezcan estúpidos. Hubo una época demasiado larga que me hice el sordo y es peor. Pues eso. Es justo lo contrario. No se puede no compartir. Si tanto le gustase que se la pida para ella sola, debería haber contestado. O haber accedido y llenarme la boca de centollo, para luego escupirlo en el baño. Podría haberme esforzado en cambiar los sabores que me gustan. Claro que sí. Es evidente que no soy nada flexible. Inamovible. Un cabezón

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Sin intereses comunes es muy difícil. Y teniendo intereses comunes, también. Vayas a creerte. Que es difícil siempre. Por esto o por lo otro. Por la familia. Por el perro. Por la gata. Por el marido. Por la criada. Por el candelabro. Por el mayordomo. Porque ella es una princesa. Porque él es un mendigo. Porque no crren que exista el amor verdadero. Porque hay mucha oferta de pago por visión. Porque se han democratizado las plataformas. Porque no cree en la convivencia. Porque mejor cada uno en su casa. Porque se opone la familia. Porque es divorciado o divorciada. Porque tiene que fugarse. Porque tiene que hacerse el pañuelo. Porque tiene obligaciones contractuales. Porque la pillas en un momento complicado de su vida. Porque no eres el único que la ha pillado en ese momento complicado de su vida. Que pinta que se va a complicar más. Y al final, no va a haber momento. Por lo que sea. Que últimamente veo que mucha gente usa el "por lo que sea". Yo lo usaba mucho en la época en la que me hacia el sordo. Con ella. Por lo que sea. Era eso o comer centollo. Soy especialito, no lo niego. Por lo que sea. No soy de negar. Por lo que sea. Pero tampoco de molusco. Es que queda siempre bien, eh, por lo que sea. Nada con ojos. Nada con huesos. No. Por lo que sea, no. Con ojos, no. Con hueso, tampoco. Ni chuleta, ni costilla, ni nada. Con menú infantil soy feliz. Y hasta hace poco pensaba que era igual en el amor. Por estas tontas analogías que hago. O me gusta hacer. Y porque cuando estoy a gusto con una tia se me pone una voz infantil que me da una verguenza que te cagas. Momento confesiones. De verdad que me da una fatiga. Pero cada vez menos. Y no tiene nada que ver. Pero oye, es muy probable que usted amigo o amiga lectora o lector tenga unos intereses que distan de los míos, caso que lo tenga yo que no sabría decir con seguridad y nos encontramos al amparo de estas líneas por puro azar. La seguridad vale para poco. El azar es más confiable. Cuando la tienes. Cuando te la quitan, es como un tesoro. Tener tesoros comunes, se supone que ayuda. Confiar en el azar, también. Buscar compañerismo. Buscar intereses comunes. Un cómplice. Cometer un crimen juntos para querernos siempre. Para delatarnos al juez del desamor. En el juzgado de paz del tiempo. Frente al estrado con la mano levantada. Y la otra en el corazón. Con el corazón en un puño. Jurando. Ser cómplices pero en algo que no sea un crimen. Parano tener que verse en vis a vis. Aunque el amor ahora es muy así. Muy de compartir momentos. Compartir momento como si estuvieramos presos en otras vidas y nos dejaran un rato libres para desahogarnos, para pasar el fin de semana y olvidarnos de el próximo lunes. Y se trata de eso. De vis a vis. Que pueden durar de viernes a domingo pero no dejan de ser celdas. O me lo parecen a mí, que soy muy tremendo a veces. Y estoy libre. O al menos por ahora. Especialito, sí. Por lo que sea. Libre, también. Por lo que sea. Es complicado. Pero al final, todo se reduce a lo mismo: Intereses comunes. Viajar. Salir. Bailar. Tomar cañas. Disfrutar del sol. Amigo de mis amigos. Disfrutar de buena compañia. Un vino. Una cena. Más de día que de noche. Senderismo. Playa. Montaña. Escalada. Deportes de riesgo. Paracaidismo. Puenting. Parapente. Madre de dos criaturas que adoro de 6 y 9.... Pues eso. Intereses. Comunidades... Es eso. Creo que me está afectando seriamente leer tantas biografías del Tinder. Pero oye es lo que hay. Ayer vi un video delirante. "Mi abuela se ha hecho un Tinder" que como título es inapelable. Y si el grupo se llama Loncha Velasco pues qué más hay que añadir- Que lo diga Bernardo.

lunes, 6 de enero de 2020

"A ver si no me desconose"

mybluesuedeshoes de andar por casa







































Me compré unas zapatillas de casa celestes. Un 45 que al ser de un color claro quedó olvidado al fondo de la estanteria. Cinco euros. Y son muy suaves.

Y me encantan. Son my blue suede shoes de andar por casa. Y me gustan tanto. Que me las llevé a casa de una amiga. Son de casa. Pero no solo de la mía y me las llevé puestas en el coche.

Al día siguiente me las puse para ir a desayunar a una cafetería. No sabría decir si el camarero se apercibió del todo o si no quiso saber. No suelo peinarme y lo mismo los remolinos de la coronilla captan más atención que los pies.

No se ensuciaron demasiado. Pero se van a ensuciar. Ese celeste límpido. Ese añil pleno de candor. Esa aguamarina emergiendo al sol. Ese gris perla que palidece.
Están todos los tonos posibles de la gamuza condenados al más triste marrón posible, el del rocetón y la mierdaca porque me las dejo puestas para salir al jardín y aunque vaya de puntillas, piso tierra y en fin, qué coño que no me van a durar para siempre.

Y hoy he pensado: Eh, tio. Ya has salido a desayunar con ellas.
Qué coño más quieres. Se van a ensuciar. Se va a joder. Le van a caer manchas. Se van a joder. Se van a ennengrecer. Pero como todo. Como no puede ser de otra forma que dicen los locutores deportivos para hacer tiempo.

Y dijo. Pues lo escribes en el blog y en el twitter. Y hala. Quedate tranquilo si les cae el café encima. Y me he puesto Elvis Presley y aquí estoy bailando mientras escribo esto con mis zapatillas de casa de gamuza azul.


PD: La alfombra es regalo de reyes del año pasado, para tener un año aún mantiene más o menos el color. Que no es poco como aspiración. Mantener el color.