domingo, 28 de diciembre de 2014

Los años deberían empezar en primavera

El frio a mí me paraliza y supongo que a todo el mundo, me complica bastante la vida y la movilidad en mi propia casa, gélida como una cámara frigorífica, pues me atrinchero, manta, calefactor y, desde el año pasado, batamanta. Tengo una batamanta.
Llevamos seis días de invierno, quedan ochenta y dos. Termina el día 20 con un eclipse total. La primavera del año 15 llega con un eclipse total. Hasta el 1 de diciembe no puse la estufa. Tengo que buscar alternativas al calor en el hogar. Necesito un chozo o un sótano habilitado, todos los años lo digo. A ver si soy capaz de vaciarlo antes de que termine el catorce. Vaya año raro, por cierto.
Nunca me imaginé con una batamanta, fue un regalo. Es suave, Cuando me la quito o la fortó, suelta chispas. Suena que no veas. Me gustaría poder grabar ese chispazo. O como cuando lleno una sartén con agua y suena contra algo.


Me gustaría poder grabar los ruidos de mi casa.
grabar cómo cruje el invierno y como las puertas se salen de los goznes en verano, exhuberantes en sus umbrales y salidas de ellos, y lo mismo con los pájaros, en especial, los mirlos

siempre me propongo vencer al frio
y en un determinado momento me dejo ganar y me hago el muerto, olvido la leña, lo sostenible y pongo el dos en la estufa que me supone el palo, y ese es palo y no el de la leñera en la factura, dificilmente asumible y me siento mal con ese incremento, porque lo noto como un lujo y gana el frio, psicologicamente al menos, me gana pero no me rindo, ni yo ni la manta ni la estufa nos rendimos

muchas veces he intendo enfocarlo desde la positividad
Es cierto que el frio es bueno para la piel
El frio bien entendido es terso, nos tersa... Pero este año por primera vez me golpeó la ciática y noté el frio en toda su crueldad y nada le vi de salud, pasar frio es algo que no debería estar permitido por la ley, con la cantidad de humanos que nos tenemos los unos a los otros para darnos calos, deberíamos hacernos rutas para calentar las cajas ajenas, sin gasto, solo presencia, hablar y consumir oxigeno, regular la temperatura con un alto componente de calor humano, un café y unas pastas, una ruta por casas sin calefacción de personas simplemente amables y con conversación que respiran y sonrien y nos hacen vencerle la batalla a las empresas eléctricas de suministro. Cortan el oligopolio a base de conversaciones interesantes con los vecinos. El escuadrón de la charla caliente. No suena mal.. Quizá demasiado comercial.

El frio nos une, o debería
Yo estoy solo pero me siento muy unido a la estufa, a la manta, a la batamanta, al pijama y las sábanas de franela. y hace un sol maravilloso al que ni siquiera veo desde la ventana, las persinas tienen que estar abajo que no entre la corriente polar, cerca de la montaña el aliento de nieve me golpea seriamente. No es una batalla fácil de ganar, eso es cierto. Tengo en contra el viento, la montaña, la ubicación, las ventanas... Apenas ninguna ventaja. Nada de estrategia. Me acorrala. Pero por otro lado, sin estos inviernos atricherado no hubieran pasado muchas de las cosas que me han pasado, lo que no deja de ser un argumento un tanto falaz, lo reconozco. Nos perdimos del camino o el camino que teníamos que recorrer era por dónde nos perdimos, he ahí la cuestión. Ser o siendo. Haber sido, esa podría ser otra duda. Pero es vivir en el pasado. Escribir el blog, es vivir en el pasado. Somos pasado a poco que nos descuidemos. La frase anterior es pasado con respecto a esta, la cuestón que te planteabas hace dos líneas, ya es como de la primera temporada. Y nos da la impresión de que todo va mucho más rápido de lo que va. No es nuestro negocio la rapidez, en nada nos favorece. EL frio es lento, sabe que lleva la victoria silbándole en los oidos. Sabe lo que se hace. Nos perdimos y era el camino. No hay camino. Eso es. Machadonismo. Ligero de equipaje. Para poca maleta la que lleva el frio. Es el modelo a seguir. Su avance implacable. El frio es el tiempo en esta metáfora. Siempre gana. Siempre se le cmbate con la ilusión de un niño. Siempre se cree uno que vencera y no, pasa, como pasan los viejos, como pasa el calendario, como pasan los andenes, las estaciones, los aparcamientos, los momentos rutinarios y perfectamente olvidables de una vida y las tres fotos a enmarcar. Qué frio más terrible produce eso. Un marco frío de plata. Volver a no irse jamás. El camino está claramente delimitado en ese caso y es difícil salirse de la vía. Se paga para siempre pero es solo tu cabeza. El frio instalado en tu cabeza al que nunca vencerás. Es buena idea, o buen truco decirse a uno mísmo, dónde mayoritamente está ocurriendo esto ahora mismo, en mi cabeza o fuera de mi cabeza y si vemos, si lo hacemos con cierta regularidad, y en determinados momentos de absortismo, comprobaremos que el tráfico de nuestra mente está mucha más colapsado de lo que creíamos y que se nos olvida el frio hasta que los sentimos

Por eso los años debería empezar en primavera

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