domingo, 29 de abril de 2012

Hacer las cosas bien no te asegura nada

Hacerlas mal tampoco. Es la parte buena del asunto. Ni bien ni mal. Hacerlo es lo único seguro que tendrás. El proceso de hacer aquello que te hayas propuesto. Y puede que a menudo pensemos más en lo que salió bien o mal, olvidando el trayecto, la línea de puntos, el método de consecución de éxito o fracaso, que son palabras grandes que no sirven para mucho a la hora de designar las pequeñas catastrofes cotidianas de las que nos reponemos a diario.

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