No hay términos medios. No podemos admitirlo.
O eres bueno. O eres malo.
No puedes estar a medio camino. O eres serio. O eres un pamplinas.
O eres negacionista. O eres positivista.
No hay neutro, como en el castellano.
O estás imputado. O eres cargo público.
No se pueden ser más de dos cosas a la vez, y especialmente, no se puede ser malo y bueno a la vez.
Pero, claro, esto es una historia. Muchas, en realidad. Somos historias. Es decir, pasan cosas. Cosas. Inesperadas, a veces. Pocas veces. Pero pasan, las cosas y los imprevistos. La situación de partida no cambia. Solo hay buenos y malos, pero no son siempre los mismos. Cambian, claro. Si no, ¿qué emoción tendría? El que siempre es bueno, proverbialmente bueno, bueno hasta dar asco, bueno de necesidad, bueno a espuertas, bueno en esencia, bueno como no se imaginaría nadie nunca jamás lo malo que un buen día podría llegar a ser hasta convertirse en inmutablemente vil.
lunes, 30 de abril de 2012
Volverán las cassettes
Nunca se fueron, ¿no? Más de uno se ha deshecho de las suyas, mal. Nunca se fueorn. Las mías al menos. Pero es porque el R5 que tenía el loro era solo para cassette y claro, pues las mantenía. Tengo una colección de todos mis walkmans rotos o trallados. La mayoría sin el trozo de plastiquillo para cerrarle lo de las pilas y algunos con la tapa de la cassette más bien bailonga o simplemente suelta o rota. Tengo cinco o seis. Nunca he tenido el valor suficiente para tirar los walkmans a la basura. Y digo walkmans, pero me vale casi todo lo coleccionable.
El caso es que veo con asombro que un montón de discográficas y de grupos que se autoeditan están sacando sus discos en formato cassette. Que superado el nivel reivindicativo del vinilo, pues están o son el siguiente paso a reconquistar a la industria en su sucia imposición de soportes y reproductores. Las cintas, que es como las he llamado yo siempre, las cintas siempre van a estar ahí. A mí me flipaba el hecho de que fueran tan complicadas. Tan muellecitos y ruedas y film y dientecitos. Esos mecanismos. Tan pequeñitos. Si te ponías con los tornillos. Y poder torcer una pestaña y regrabar. Ese detalle mola mucho de los cassettes, esa pequeña rotura, ese pequeño margen de libertad. En fin. Nunca se fueron. Como todo. Nunca se va.
El caso es que veo con asombro que un montón de discográficas y de grupos que se autoeditan están sacando sus discos en formato cassette. Que superado el nivel reivindicativo del vinilo, pues están o son el siguiente paso a reconquistar a la industria en su sucia imposición de soportes y reproductores. Las cintas, que es como las he llamado yo siempre, las cintas siempre van a estar ahí. A mí me flipaba el hecho de que fueran tan complicadas. Tan muellecitos y ruedas y film y dientecitos. Esos mecanismos. Tan pequeñitos. Si te ponías con los tornillos. Y poder torcer una pestaña y regrabar. Ese detalle mola mucho de los cassettes, esa pequeña rotura, ese pequeño margen de libertad. En fin. Nunca se fueron. Como todo. Nunca se va.
domingo, 29 de abril de 2012
Hacer las cosas bien no te asegura nada
Hacerlas mal tampoco. Es la parte buena del asunto. Ni bien ni mal. Hacerlo es lo único seguro que tendrás. El proceso de hacer aquello que te hayas propuesto. Y puede que a menudo pensemos más en lo que salió bien o mal, olvidando el trayecto, la línea de puntos, el método de consecución de éxito o fracaso, que son palabras grandes que no sirven para mucho a la hora de designar las pequeñas catastrofes cotidianas de las que nos reponemos a diario.
sábado, 21 de abril de 2012
Mis problemas con aparte
Me duele verlo. Me duele leerlo. Escrito separado. A parte. En lugar de aparte. Y es como que claro clarísimo pero por algún motivo me hace dudar. A parte. No es a parte, es aparte. Aparte. A parte, a la parte, a una parte, ¿a qué parte? ¿a qué parte quiero llegar con esta actualización, pues a ningún sitio sinceramente, pero que induce a separar aparte? Mis problemas con esa errata cotidiana que parece que nadie pone en solfa, ni llama la atención sobre ello como si fuera algo normal. Me duele pensarlo. A veces pienso en el origen de errores cotidianos en la enunciación de algunos verbos conjugados o en palabras con silabas de dos consonantes. Aparte, trato de identificar los errores de uso y me preocupa el motivo. Separar las a debe de significar algo. A algo. A algo debería de llevarnos cuestionar ese desvío. Creo haberlo escrito en el blog en alguna otra ocasión, pero una vez descubrí porque la gente se equivoca con el "Habemos" en luhar de "Hubimos" o "Habíamos". Ahora no tengo la mente muy clara, tampoco es el mejor día para escribir esto. Hoy ha sido un día duro y feo, así que bueno. Mis problemas con aparte mejor que un aparte para mis problemas. El caso del "habemos" es que se confundían el imperfecto con el presente, era lo mismo y se inventan esa especie de raro subjuntivo que suena a rayos pero tiene una explicación lógica conforma a las reglas de las palabras, no así a sus excepciones. Aparte, no tengo mucho más que decir. Un día bueno para estar en silencio y no decir gran cosa. Hoy no estoy de buen humor, pero eso aparte. A parte, a la parte en la que se supongan que se deban decir cosas importantes e interesantes libres de erratas. Eso es todo.
jueves, 19 de abril de 2012
Histórico perdón
Es titular de hoy de un par de periódicos, prefiero no citar uno a uno. Copio pego portadas abajo. Un rey humilde. Un rey que se disculpa, un perdón histórico. A mí me parece que ese concepto habla más de la Historía de este país que del perdón en sí mismo, del alcance del "lo siento", del "qué" y el "por qué", etc. Y no me gusta, me parece malo. Confunde, desde mi punto de vista, decir "lo siento" sin saber qué sientes y por qué lo sientes.
Que el rey de un país al borde de la intervención se vaya a cazar elefantes a África, ¿es malo? ¿Por qué es malo? ¿No genera confianza en los mercados? Realmente, ¡son sus días libres! ¿Ya no podrá viajar a países remotos o subir a un barco y navegar? ¿No podrá asistir a batidas o regatas? ¿Depende de las piezas y el país o del cabotaje y las millas nauticas? ¿Tiene que ver solo con la ostentación?
Quizá sea más el poder de respuesta. Que te pillen malamente. La capacidad de reaccionar ante un imprevisto. Añade: No volverá a pasar. Es decir, se planificará la repuesta ante imprevistos, o ¿qué? Vale por lo del perdón, se acepta. Once palabras. Vaya economía de medios. Perdón en pocas palabras, ok. Perdonado, por lo menos por mi parte aunque no tengo claro: ¿El qué? ¿El viaje? ¿El tropezón? ¿El safari? ¿El escándalo? ¿El golpe de cadera?
A mí que el rey pida perdón me ofende. Es como tomarme por tonto dos veces. Perdón, de acuerdo, suponte que acepto el perdón pero extiéndelo a toda tu casta. Para que sea un perdón histórico de veras, avanti con tutti borboni. Y no me resisto a decirlo, o a escribir: Esto, su majestad, no es EJEMPLAR.
Mira que es solo un discurso al año, y que es dificil pillarle en un renuncio, pero ahí va: Esto no es un comportamiento ejemplar.
No lo es, Juan Carlos. No es malo pero los elefantes muertos, no son ejemplares, seamos sinceros. Y no hace tanto de las navidades. Pero, y ¿qué? La Historia es cabezona y no se construye con perdones, sino con constumbres. Resulta que la caza es una constumbre con un profundo carácter regio y mire por dónde, este desastre se conoce porque un nieto suyo menor de edad, su Majestad, se pega un tiro en un pie en una jornada de caza. De abuelos a nietos, la constumbre de matar animales en los días de campo. Campo en el amplio concepto de la palabra, de aquí a África.
Pídame perdón por todo lo que aparentemente es ostentoso o injusto, ¿o no? Cazar no es delito tampoco, bueno, no lo es en según que temporadas o que cotos, pero vayamos al caso. Pídame perdón por cazar, por vivir a tutti, por navegar, por los safaris, por los caprichos, por los lujos, por los privilegios que le reporta la corona. Pídame perdón por sus privilegios, ¿o no? A ver, que si no quiere, pues no, pero no me pida perdón porque le ha salido mal la jugada y le han pillado con el carrito del helado y con el elefante, como quien dice, a cuestas sacándolo de la cacharrería.
¿Puede un rey pedir perdón por los privilegios de ser rey? Es absurdo. ¿Debe un rey disculparse por los safaris? ¿No estamos en momento de cazar elefantes? ¿Es por que son elefantes? ¿Si es jabalí, sin problema? También tienen colmillitos. ¿Se le puede disparar a las perdices? ¿En Extremadura se puede cazar pero en otros continentes, no? ¿Dónde están los báremos? ¿Número de conexiones por avión? ¿Tamaño de las piezas? ¿Montante total de la expedición? Vale, perdón, pero perdón, ¿por qué?
Igual, siendo bienintencionado y queriendo leer entre líneas, el perdón viene de no estar cuando se le necesitaba. Como el padre que no llega a tiempo de ver a su hijo en el partido de beisbol, en pelis americanas, muy clásico. Aquí el partido de beisbol era su nieto herido. No estar, cuando se le requería. Y que se complique el tiempo libre. Nos puede pasar a todos. D e repente te llaman para que vuelvas al trabajo unos días antes, y resulta que se te pincha una rueda, o se te rompe un tobillo, o se te pierde el pasaporte, se complica, simplemente se complica. Pues eso. Supongo que el perdón es por llegar tarde. Debería ser por eso. Desde luego, cada portada extrae sus conclusiones. Por eso, las corto pega. Y por el empacho del adjetivo histórico.

Que el rey de un país al borde de la intervención se vaya a cazar elefantes a África, ¿es malo? ¿Por qué es malo? ¿No genera confianza en los mercados? Realmente, ¡son sus días libres! ¿Ya no podrá viajar a países remotos o subir a un barco y navegar? ¿No podrá asistir a batidas o regatas? ¿Depende de las piezas y el país o del cabotaje y las millas nauticas? ¿Tiene que ver solo con la ostentación?
Quizá sea más el poder de respuesta. Que te pillen malamente. La capacidad de reaccionar ante un imprevisto. Añade: No volverá a pasar. Es decir, se planificará la repuesta ante imprevistos, o ¿qué? Vale por lo del perdón, se acepta. Once palabras. Vaya economía de medios. Perdón en pocas palabras, ok. Perdonado, por lo menos por mi parte aunque no tengo claro: ¿El qué? ¿El viaje? ¿El tropezón? ¿El safari? ¿El escándalo? ¿El golpe de cadera?
A mí que el rey pida perdón me ofende. Es como tomarme por tonto dos veces. Perdón, de acuerdo, suponte que acepto el perdón pero extiéndelo a toda tu casta. Para que sea un perdón histórico de veras, avanti con tutti borboni. Y no me resisto a decirlo, o a escribir: Esto, su majestad, no es EJEMPLAR.
Mira que es solo un discurso al año, y que es dificil pillarle en un renuncio, pero ahí va: Esto no es un comportamiento ejemplar.
No lo es, Juan Carlos. No es malo pero los elefantes muertos, no son ejemplares, seamos sinceros. Y no hace tanto de las navidades. Pero, y ¿qué? La Historia es cabezona y no se construye con perdones, sino con constumbres. Resulta que la caza es una constumbre con un profundo carácter regio y mire por dónde, este desastre se conoce porque un nieto suyo menor de edad, su Majestad, se pega un tiro en un pie en una jornada de caza. De abuelos a nietos, la constumbre de matar animales en los días de campo. Campo en el amplio concepto de la palabra, de aquí a África.
Pídame perdón por todo lo que aparentemente es ostentoso o injusto, ¿o no? Cazar no es delito tampoco, bueno, no lo es en según que temporadas o que cotos, pero vayamos al caso. Pídame perdón por cazar, por vivir a tutti, por navegar, por los safaris, por los caprichos, por los lujos, por los privilegios que le reporta la corona. Pídame perdón por sus privilegios, ¿o no? A ver, que si no quiere, pues no, pero no me pida perdón porque le ha salido mal la jugada y le han pillado con el carrito del helado y con el elefante, como quien dice, a cuestas sacándolo de la cacharrería.
¿Puede un rey pedir perdón por los privilegios de ser rey? Es absurdo. ¿Debe un rey disculparse por los safaris? ¿No estamos en momento de cazar elefantes? ¿Es por que son elefantes? ¿Si es jabalí, sin problema? También tienen colmillitos. ¿Se le puede disparar a las perdices? ¿En Extremadura se puede cazar pero en otros continentes, no? ¿Dónde están los báremos? ¿Número de conexiones por avión? ¿Tamaño de las piezas? ¿Montante total de la expedición? Vale, perdón, pero perdón, ¿por qué?
Igual, siendo bienintencionado y queriendo leer entre líneas, el perdón viene de no estar cuando se le necesitaba. Como el padre que no llega a tiempo de ver a su hijo en el partido de beisbol, en pelis americanas, muy clásico. Aquí el partido de beisbol era su nieto herido. No estar, cuando se le requería. Y que se complique el tiempo libre. Nos puede pasar a todos. D e repente te llaman para que vuelvas al trabajo unos días antes, y resulta que se te pincha una rueda, o se te rompe un tobillo, o se te pierde el pasaporte, se complica, simplemente se complica. Pues eso. Supongo que el perdón es por llegar tarde. Debería ser por eso. Desde luego, cada portada extrae sus conclusiones. Por eso, las corto pega. Y por el empacho del adjetivo histórico.

miércoles, 18 de abril de 2012
La naturalidad
Quiero escribir esta entrada desde hace unos días y es probable que la tenga pensada desde hace tiempo. No realmente, pensada, sino intuida, barruntada.
Va de la reputación online y todo eso. Para mí, es humo. Sinceramente.
Señales de humo, para ser más exactos.
Es importante, nadie se crea la contrario. En humo me gasto la mayor parte de mis ingresos ( aunque sería más exactos decir ahorros).
Me esfuerzo mucho por ser muy natural, decía la modelo ex-Miss España y empresaria Sofía Mazagatos a fiinales de los años noventa. Y creo que esta cita es una frase que encierra una verdad de nuestro tiempo. Del suyo, también. Bueno, me he tomado sólo dos cafés y no estoy pues, para hacer estampas, así que iré a la espiga y ya que cada uno se ingenie el grano.
No somos Miss España, todavía, así que no tenemos que demostrar que no somos estúpidos. No nos van a hacer preguntas complicadas de Geografía, ni sobre Confucio. Tenemos licencia para ser estúpidos. Se puede, quiero decir. No es obligatorio pero oye, si quieres. No te cortes. Dale rienda suelta a tu tonteria. Aqui somos todos medio tolais. Lo somos. No me refiero a estúpidos del todo. Bueno, usted no. Usted, hombre o mujer, señor o señorita, que está aquí, perdiendo el tiempo en estas líneas, es, sin duda, una persona de valía y criterio pero en general, los demás somos unos Mazagatos (por no usar el verbo pelar) y no hay nada de malo en ello.
No tenemos que esforzarnos.
Tengo problemas con lo del esfuerzo, así que no entraré en ello. Pero, ¿a ver? A qué jugamos, a la propaganda, al marketing, ¿a qué? A ser Misses de nuestro bloque y tratar de que no se note. ¿Cómo nos vendemos? ¿Para quién? ¿Según quién lo dice? A ver, el que mucho habla, mucho yerra. Y, ¿para qué esta todo esto si no es para hablar mucho? Me refiero a las redes sociales, los blogs, etc, etc. Era lo bueno del invento, ¿no?
¿Cómo controlamos lo que escuchan o leen los que nos miran, nos siguen o nos visitan? Pues, no se puede. Ya lo decía Juan Carlos Zamora, que es imposible controlar los rumores de la casa real que se crean y circulan por internet, pues si no puede el rey, ¿cómo van a poder los plebeyos?
¿Quién le pone el tono de voz a los estados de facebook? El que los lee.
Sálveme Dios de mis amigos. De los de facebook, especialmente, y deme razón, luz y entendimiento con mis seguidores, para no perder el nexo pero si no, tanto da. Tanta paz dejes, como ilusión trajiste al llegar. No hay más. Seamos naturales, sin esfuerzos. Sin fotos retocadas. Sin estudios de marketing sobre cómo debo de mostrarme ante mis amigos o cómo de hablar para no perder seguidores. O cómo se promocionan conciertos. O cómo me hago fotos en los bares. O cómo salgo de borracho cuando me han etiquetado. Cómo de natural y cómo de esforzado.
¿qué quiero decir con esto? Nada. No quiero decir nada. Simplemente, escribo para divertirme.
Voilá, señores, apareció al fin el enemigo. Nuestro gran enemigo. Nuestra bestia parda comunitaria: El aburrimiento. Tachán, tachán. Sí, amigos, el aburrimiento es el fin.
Es así.
Me aburre lo de la reputación online pero entiendo que sea un sector de negocio. A mí las peluquerías, las tiendas, los pequeños negocios que están en facebook o twitter creo que, cómo decirlo, es una presencia que....Yo que sé, lo que realmente pienso es que esos perfiles sirven principalmente para mitigar el aburrimiento en horas de trabajo de los dependientes o dueños. Habrá claro quien haya abierto otra puerta a su negocio, lo creo, claro, pero, en serio, en serio, en serio, que, ¿no será más un foco de infección en cuanto a pérdida de tiempo se refiere, de otros menesteres más perentorios o perdurables? ¿El e-commerce se mueve en facebook? ¿A rollo taco o en plan chupitero? No lo sabemos, ni falta que no hace porque no somos Misses, ya te digo. Somos periodistas, si acaso. Licenciados en Periodismo, menos que nada. No tenemos que demostrarlo, se nos supone.
Ahora bien, que oye, que vale, que sí, que no es que yo diga que no, es solo que conmigo, pues mejor, no.
Va de la reputación online y todo eso. Para mí, es humo. Sinceramente.
Señales de humo, para ser más exactos.
Es importante, nadie se crea la contrario. En humo me gasto la mayor parte de mis ingresos ( aunque sería más exactos decir ahorros).
Me esfuerzo mucho por ser muy natural, decía la modelo ex-Miss España y empresaria Sofía Mazagatos a fiinales de los años noventa. Y creo que esta cita es una frase que encierra una verdad de nuestro tiempo. Del suyo, también. Bueno, me he tomado sólo dos cafés y no estoy pues, para hacer estampas, así que iré a la espiga y ya que cada uno se ingenie el grano.
No somos Miss España, todavía, así que no tenemos que demostrar que no somos estúpidos. No nos van a hacer preguntas complicadas de Geografía, ni sobre Confucio. Tenemos licencia para ser estúpidos. Se puede, quiero decir. No es obligatorio pero oye, si quieres. No te cortes. Dale rienda suelta a tu tonteria. Aqui somos todos medio tolais. Lo somos. No me refiero a estúpidos del todo. Bueno, usted no. Usted, hombre o mujer, señor o señorita, que está aquí, perdiendo el tiempo en estas líneas, es, sin duda, una persona de valía y criterio pero en general, los demás somos unos Mazagatos (por no usar el verbo pelar) y no hay nada de malo en ello.
No tenemos que esforzarnos.
Tengo problemas con lo del esfuerzo, así que no entraré en ello. Pero, ¿a ver? A qué jugamos, a la propaganda, al marketing, ¿a qué? A ser Misses de nuestro bloque y tratar de que no se note. ¿Cómo nos vendemos? ¿Para quién? ¿Según quién lo dice? A ver, el que mucho habla, mucho yerra. Y, ¿para qué esta todo esto si no es para hablar mucho? Me refiero a las redes sociales, los blogs, etc, etc. Era lo bueno del invento, ¿no?
¿Cómo controlamos lo que escuchan o leen los que nos miran, nos siguen o nos visitan? Pues, no se puede. Ya lo decía Juan Carlos Zamora, que es imposible controlar los rumores de la casa real que se crean y circulan por internet, pues si no puede el rey, ¿cómo van a poder los plebeyos?
¿Quién le pone el tono de voz a los estados de facebook? El que los lee.
Sálveme Dios de mis amigos. De los de facebook, especialmente, y deme razón, luz y entendimiento con mis seguidores, para no perder el nexo pero si no, tanto da. Tanta paz dejes, como ilusión trajiste al llegar. No hay más. Seamos naturales, sin esfuerzos. Sin fotos retocadas. Sin estudios de marketing sobre cómo debo de mostrarme ante mis amigos o cómo de hablar para no perder seguidores. O cómo se promocionan conciertos. O cómo me hago fotos en los bares. O cómo salgo de borracho cuando me han etiquetado. Cómo de natural y cómo de esforzado.
¿qué quiero decir con esto? Nada. No quiero decir nada. Simplemente, escribo para divertirme.
Voilá, señores, apareció al fin el enemigo. Nuestro gran enemigo. Nuestra bestia parda comunitaria: El aburrimiento. Tachán, tachán. Sí, amigos, el aburrimiento es el fin.
Es así.
Me aburre lo de la reputación online pero entiendo que sea un sector de negocio. A mí las peluquerías, las tiendas, los pequeños negocios que están en facebook o twitter creo que, cómo decirlo, es una presencia que....Yo que sé, lo que realmente pienso es que esos perfiles sirven principalmente para mitigar el aburrimiento en horas de trabajo de los dependientes o dueños. Habrá claro quien haya abierto otra puerta a su negocio, lo creo, claro, pero, en serio, en serio, en serio, que, ¿no será más un foco de infección en cuanto a pérdida de tiempo se refiere, de otros menesteres más perentorios o perdurables? ¿El e-commerce se mueve en facebook? ¿A rollo taco o en plan chupitero? No lo sabemos, ni falta que no hace porque no somos Misses, ya te digo. Somos periodistas, si acaso. Licenciados en Periodismo, menos que nada. No tenemos que demostrarlo, se nos supone.
Ahora bien, que oye, que vale, que sí, que no es que yo diga que no, es solo que conmigo, pues mejor, no.
martes, 17 de abril de 2012
¿Qué significa realmente estar informado?
Conocer. Saber el titular, que te suene. Saber de la cuestión, de lo que habitualmente no se cuenta a los turistas. Tener un conocimiento del terruño, de primera mano, de haberle preguntado a los viejos en la plaza del pueblo. ¿Qué es realmente estar informado? Recuerdo lo jodidos que eran los test de actualidad que hacían en primero de Periodismo, en los que básicamente te liaban con los apellidos de los ministros. ¿Saberse el apellido de un ministro es estar informado?
En tiempos de twitter, ¿siguen haciendo tests de actualidad en las facultades? Seguro que sí. Sigue habiendo ministros y siguen teniendo apellidos compuestos. Si lees los periódicos, que es lo que se presupone como objetivo con los dichosos test, a uno se le queda como en una letanía los nombres de casi todos. Y, ¿qué? ¿Es eso estar informado? No, porque los viejos del pueblo... Bueno, vale, la teoría de los viejos del pueblo no se sostiene.
A veces da la impresión que a día de hoy lo de estar informado es contar con los datos mínimos para adoptar una posición ideológica. Y punto. La frase anterior la debería escribir en twitter. Lo de posición ideológica igual podría decirlo de otro modo, suman muchos carácteres esas dos palabras. Y mucho de todo. En fin. Supongo que no es cierto. Uno se informa también por necesidad, la crisis tiene ese efecto de leer hasta la letra pequeña detrás de los cupones, se lee todo o casi todo pero claro, después de darse el tropiezo. Aunque leer y leer mucho tampoco ayuda a tener información.
¿A quién le importa la información? Sobre todo a los que las protegen. A los viejos del pueblo, no creo. A mí tampoco. Le cogí tirria por lo de los apellidos de ministros. Prefiero la información a la actualidad, pero tengo trauma desde los tests. Un ejemplo: La información meteorológica. ¿A quién le importa? Desde que era niño, me lo preguntaba. ¿Qué valor tiene? ¿Para qué quiero saber yo el tiempo en Pontevedra, o en Lepe o en Lérida? Con el tiempo lo vi útil, si tienes macetas, o jardín o huerto. Es información. Pienso en los ´circulos de información. Si estás en twitter accedes a un tipo de información que es solo relevante en twitter. Por ejemplo sobre el periodismo de declaraciones. Alguien dice algo, generalmente una machada o una exageración o un despropósito o una burrada y se retuitea, se replica una y mil veces y al final, la frase lapidaria de turno se convierte en tendencia. Si no estás allí pues no te enteras de lo que dijo el bocachancla de turno. ¿Es importante? ¿Es información? No debe o no debería ser tan difícil distinguir entre lo que es información y lo que no lo es. Lo que alguien diga sobre algo: ¿es informativo? Pues, depende. Sería más fácil si nos pudiera atener tan solo a los hechos. Los hechos. Hechos que ocurren. Pero bueno, incluso en ese margen de ocurrencia hay espacio para contarlo de un modo u otro. Pero te das cuenta de los tipos de actualidad. De los tipos de información o más bien, de los tipos de estar informado. Informado por el telediario a la hora de comer. O el de la cena. Informado de cena. Informado de café con leche con ojeada al periódico de la mañana. Informado de boletín de radio mientras te duchas. Informado de twitter. De nosecuántas horas en twitter. En fin, no tengo conclusiones al respecto. Vuelvo a la pregunta inicial: ¿Qué significa realmente estar informado?
En tiempos de twitter, ¿siguen haciendo tests de actualidad en las facultades? Seguro que sí. Sigue habiendo ministros y siguen teniendo apellidos compuestos. Si lees los periódicos, que es lo que se presupone como objetivo con los dichosos test, a uno se le queda como en una letanía los nombres de casi todos. Y, ¿qué? ¿Es eso estar informado? No, porque los viejos del pueblo... Bueno, vale, la teoría de los viejos del pueblo no se sostiene.
A veces da la impresión que a día de hoy lo de estar informado es contar con los datos mínimos para adoptar una posición ideológica. Y punto. La frase anterior la debería escribir en twitter. Lo de posición ideológica igual podría decirlo de otro modo, suman muchos carácteres esas dos palabras. Y mucho de todo. En fin. Supongo que no es cierto. Uno se informa también por necesidad, la crisis tiene ese efecto de leer hasta la letra pequeña detrás de los cupones, se lee todo o casi todo pero claro, después de darse el tropiezo. Aunque leer y leer mucho tampoco ayuda a tener información.
¿A quién le importa la información? Sobre todo a los que las protegen. A los viejos del pueblo, no creo. A mí tampoco. Le cogí tirria por lo de los apellidos de ministros. Prefiero la información a la actualidad, pero tengo trauma desde los tests. Un ejemplo: La información meteorológica. ¿A quién le importa? Desde que era niño, me lo preguntaba. ¿Qué valor tiene? ¿Para qué quiero saber yo el tiempo en Pontevedra, o en Lepe o en Lérida? Con el tiempo lo vi útil, si tienes macetas, o jardín o huerto. Es información. Pienso en los ´circulos de información. Si estás en twitter accedes a un tipo de información que es solo relevante en twitter. Por ejemplo sobre el periodismo de declaraciones. Alguien dice algo, generalmente una machada o una exageración o un despropósito o una burrada y se retuitea, se replica una y mil veces y al final, la frase lapidaria de turno se convierte en tendencia. Si no estás allí pues no te enteras de lo que dijo el bocachancla de turno. ¿Es importante? ¿Es información? No debe o no debería ser tan difícil distinguir entre lo que es información y lo que no lo es. Lo que alguien diga sobre algo: ¿es informativo? Pues, depende. Sería más fácil si nos pudiera atener tan solo a los hechos. Los hechos. Hechos que ocurren. Pero bueno, incluso en ese margen de ocurrencia hay espacio para contarlo de un modo u otro. Pero te das cuenta de los tipos de actualidad. De los tipos de información o más bien, de los tipos de estar informado. Informado por el telediario a la hora de comer. O el de la cena. Informado de cena. Informado de café con leche con ojeada al periódico de la mañana. Informado de boletín de radio mientras te duchas. Informado de twitter. De nosecuántas horas en twitter. En fin, no tengo conclusiones al respecto. Vuelvo a la pregunta inicial: ¿Qué significa realmente estar informado?
martes, 10 de abril de 2012
Cuestión de momentos
Cuando Guindos dice: "España no necesita un rescate en este momento" la caga. Es una cuestión de momentos. No descarta así del todo el rescate, sino su idoneidad justo ahora. Es decir, de aquí a un tiempo, ya veremos. Se confirma la expectativa que el ministro de la competitividad iba a ser uno de los que diera más juego en sus declaraciones.
Fue en una tormenta de micrófonoss a la salida de un acto y Guindos no pudo pensar dos veces las palabras. Tampoco da la impresión de que lo haga habitualmente. Aunque los cabeceos y el lenguaje corporal después de su investidura ha cambiado mucho. Ya no temblequea como antes, con ese espasmo chulesco. Está sembrado, en cualquier caso. Un rato antes, llamó a "evadirse" de la prima de riesgo. Otro hallazgo. Bien, Luis. Generando confianza en este momento. Más adelante, ya veremos.
Fue en una tormenta de micrófonoss a la salida de un acto y Guindos no pudo pensar dos veces las palabras. Tampoco da la impresión de que lo haga habitualmente. Aunque los cabeceos y el lenguaje corporal después de su investidura ha cambiado mucho. Ya no temblequea como antes, con ese espasmo chulesco. Está sembrado, en cualquier caso. Un rato antes, llamó a "evadirse" de la prima de riesgo. Otro hallazgo. Bien, Luis. Generando confianza en este momento. Más adelante, ya veremos.
No sabemos ser pobres
Es tendencia reciente, hay que recalcarlo porque no todas las tendencias son recientes, culpar al ciudadano medio de la deriva financiera del mundo. Yo no me apunto al carro y exculpo a los humildes por definición. Ahora bien, en España, no se ha aprendido de lo sucedido, ni se aprende ni se aprenderá. Y soy un optimista. Ni de la Posguerra, ni de la Dictadura, ni de la burbuja del ladrillo, ni la sempiterna crisis que a día de hoy nos ocupa hasta vaya usted a saber cuándo durará, ni de la madre que nos parió, la madre patria.
Yo sostengo que no hay dos piedras iguales. Puedes tropezarte y creer que es la misma pero es que casi todas se parecen. Tampoco hay dos tropiezos iguales y cuando pegas un trompazo, es difícil sacar enseñanza si te has hecho daño. Dejas que pase y punto. El daño no está bien digerido entre la conciudadanía. No sabemos ser pobres desde siempre, no es de ahora, a lo que se suman los malos ricos, muchos y muy voceros desde antaño, me remontaría al ocaso de Felipe II. Bien administrado, todavía nos duraría oro del expolio americano, desde Colón hasta Telefónica. Pero vayamos al caso y dejemos los ocasos: no estamos enseñados en la miseria.
Nuestros abuelos tampoco y sus padres no lo estaban, claro, porque no se nace enseñado y menos en esas lides, pero tuvieron el recio entrenamiento de la guerra. Hoy en día las contiendas no se viven como antes. La sangre con saña, entra. Tantos años detrás de una miseria digna y llega el siglo XXI y zasca, en pelotas. Sin bombardeos que no sean publicitarios. Por el negocio del suelo, la trampa del mercado hipotecario y el desarrollo sin cabeza y el ritmo loco de consumo de un país que ha crecido a tirones, permitiendo engaños masivos para hinchar globos que volaron alto pero explotaron con estruendo, y en estas estamos. En la explosión lenta de todo lo establecido en derechos sociales.
No sabemos ser pobres, sobre todo porque nos falta vocación. Es un asunto a tener en cuenta. La vocación determina en gran medida la dimensión de nuestras pretensiones. La pobreza en general tiene mala prensa y no está bien vista, eso es así. Se aprende, como todo en la vida, practicando y practicándola sin prejuicios hasta se puede llegar a disfrutar de los rigores que impone siempre que hablemos de pobres optimistas.
Yo sostengo que no hay dos piedras iguales. Puedes tropezarte y creer que es la misma pero es que casi todas se parecen. Tampoco hay dos tropiezos iguales y cuando pegas un trompazo, es difícil sacar enseñanza si te has hecho daño. Dejas que pase y punto. El daño no está bien digerido entre la conciudadanía. No sabemos ser pobres desde siempre, no es de ahora, a lo que se suman los malos ricos, muchos y muy voceros desde antaño, me remontaría al ocaso de Felipe II. Bien administrado, todavía nos duraría oro del expolio americano, desde Colón hasta Telefónica. Pero vayamos al caso y dejemos los ocasos: no estamos enseñados en la miseria.
Nuestros abuelos tampoco y sus padres no lo estaban, claro, porque no se nace enseñado y menos en esas lides, pero tuvieron el recio entrenamiento de la guerra. Hoy en día las contiendas no se viven como antes. La sangre con saña, entra. Tantos años detrás de una miseria digna y llega el siglo XXI y zasca, en pelotas. Sin bombardeos que no sean publicitarios. Por el negocio del suelo, la trampa del mercado hipotecario y el desarrollo sin cabeza y el ritmo loco de consumo de un país que ha crecido a tirones, permitiendo engaños masivos para hinchar globos que volaron alto pero explotaron con estruendo, y en estas estamos. En la explosión lenta de todo lo establecido en derechos sociales.
No sabemos ser pobres, sobre todo porque nos falta vocación. Es un asunto a tener en cuenta. La vocación determina en gran medida la dimensión de nuestras pretensiones. La pobreza en general tiene mala prensa y no está bien vista, eso es así. Se aprende, como todo en la vida, practicando y practicándola sin prejuicios hasta se puede llegar a disfrutar de los rigores que impone siempre que hablemos de pobres optimistas.
Gracias Eduardo
Fíate de tu intuición dice Punset, intuición. No puede haber nada menos cientifico que eso. Iba a buscarlo en el diccionario, en el de Maria Moliner, pero paso. Intuición. Vale, Punset. Es eso. Después de entrevistar a cientificos y catedraticos de todo el mundo, ¿nos quedamos con la intuición? ¿con eso que nos dice nuestro sexto sentido? La gente se la acerca y le da las gracias. Le llaman Eduardo, en algunas partes. No sé por qué mee he imaginado a una mujer sevillana, de mediana edad, acercándo a Punséh y llamándole Eduardo. Gracias, Eduardo. Gracias. Por hacer que me fie de mí misma. De mi misma, miarma.
Tu derecho a preguntar
No se admitirán preguntas. Y punto. Y los señores periodistas, tragan. O mejor, los señores jefes de los curritos de a pie dicen: "Estate ahí". Y traen material: la comparecencia sin réplica, la escenificación del mensaje o el lema unidireccional que saldrá en titular. Y te dan hasta el trabajo hecho, ¡encima te quejarás!
Pero, y si resulta que el trabajo de esas personas con libretas, bolígrafos y grabadoras es precisamente eso: hacer preguntas. No es nueva la movida. Se dijo en campaña. Se amenazo con recogida de firmas. Se hicieron comunicados de FAPE. Se instó a la clase política al compromiso que conlleva no evadir preguntas o negar respuestas. Pero nada. Nada de nada. Se van por la puerta de atrás.
Todos, en especial los que gobiernan, sean los que sean, a los que les toque, o en función de un territorio u otro. Todos se escapan llevándose las respuestas. Pueden no contestar. Es un derecho, está claro. Decir: Sin comentarios. Más fácil, imposible. Pero no tengo tan claro que tengan derecho a ni siquiera oir la pregunta. Ni siquiera.
Lo que sonroja es luego proclamar la trasparencia. Somos trasparentes en nuestra defensa de la opacidad. No contestamos preguntas. Es más: no se permite formularlas. Es la sociedad sordomuda. No oigo y no respondo. Y da igual, FAPE o FAPA, porque resulta que es un activo tener media declaración que la competencia no tiene y los jefes dirán siempre: "Estate ahí" y a ver. Se entiende que el oficio conlleve ese exclusivismo que a mí me parece estúpido en fondo y forma pero que es evidente que manda.
Si no se admiten preguntas es porque las respuestas no serían del todo admisibles, opino yo. Decir: Sin comentarios, no es decir poco. Es una respuesta, la mínima expresión de lo considerado como respuesta pero ya es algo. Huir de la pregunta es otra forma de responder. Mucho peor. Me vale igual para Mourinho y Karanka que para Mariano y Soraya.
Y de rondón cuelo esto otro: den de comer a los periodicos nacionales, señores ministros. No hagan declaraciones al Franfukter o cómo se llame o al Financial Times o al que sea. Oiga, que tienen cabeceras de su cuerda. Pues, una de esas. O de las otras. O en EFE. O no sé dónde. Pero de la casa, producto informativo nacional. Apoyando la causa. En fin.
Pero, y si resulta que el trabajo de esas personas con libretas, bolígrafos y grabadoras es precisamente eso: hacer preguntas. No es nueva la movida. Se dijo en campaña. Se amenazo con recogida de firmas. Se hicieron comunicados de FAPE. Se instó a la clase política al compromiso que conlleva no evadir preguntas o negar respuestas. Pero nada. Nada de nada. Se van por la puerta de atrás.
Todos, en especial los que gobiernan, sean los que sean, a los que les toque, o en función de un territorio u otro. Todos se escapan llevándose las respuestas. Pueden no contestar. Es un derecho, está claro. Decir: Sin comentarios. Más fácil, imposible. Pero no tengo tan claro que tengan derecho a ni siquiera oir la pregunta. Ni siquiera.
Lo que sonroja es luego proclamar la trasparencia. Somos trasparentes en nuestra defensa de la opacidad. No contestamos preguntas. Es más: no se permite formularlas. Es la sociedad sordomuda. No oigo y no respondo. Y da igual, FAPE o FAPA, porque resulta que es un activo tener media declaración que la competencia no tiene y los jefes dirán siempre: "Estate ahí" y a ver. Se entiende que el oficio conlleve ese exclusivismo que a mí me parece estúpido en fondo y forma pero que es evidente que manda.
Si no se admiten preguntas es porque las respuestas no serían del todo admisibles, opino yo. Decir: Sin comentarios, no es decir poco. Es una respuesta, la mínima expresión de lo considerado como respuesta pero ya es algo. Huir de la pregunta es otra forma de responder. Mucho peor. Me vale igual para Mourinho y Karanka que para Mariano y Soraya.
Y de rondón cuelo esto otro: den de comer a los periodicos nacionales, señores ministros. No hagan declaraciones al Franfukter o cómo se llame o al Financial Times o al que sea. Oiga, que tienen cabeceras de su cuerda. Pues, una de esas. O de las otras. O en EFE. O no sé dónde. Pero de la casa, producto informativo nacional. Apoyando la causa. En fin.
sábado, 31 de marzo de 2012
La espada de Pilar González
Es muy posible que el nombre de Pilar González no les diga gran cosa. Es o era o no sabemos si seguirá siendo, la líder del Partido Andalucista. Aunque eso me da igual, y probablemente a ustedes también. Lo importante es lo que declaró a la prensa esta buena señora después del enésimo derrumbe electoral de su formación en las recientes elecciones andaluzas.
Citó a Legolas. O sería más preciso decir que citó a Tolkien, parafraseando a Legolas.
Un flipe en toda regla.
Al hilo de su continuidad en la dirección del partido, González soltó esto: "Si con mi vida o mi muerte puedo seros útil, aquí tenéis mi espada".
Aquí, las declaraciones en ABC:
http://www.eleccionesandalucia.es/noticias/elecciones-en-andalucia-pilar-gonzalez-decidira-en-julio-si-sigue-al-frente-del-pa
Parece broma. La broma es el andalucismo en muchas de sus formas. Y me jode, por mil motivos, entre ellos la confusión tan propia de estos tiempos entre la realidad y la ficción, pero sobre todo, porque soy andaluz, claro y aunque la anécdota no vaya más allá, da muestra del nivel de los políticos, concretamente los nacionalistas. de mi comunidad autónoma, evidenciando su manejo en similes y su poder de oratoria. A mí me apena si lo comparo con otros nacionalistas más profesionales, de otras regiones del país con más tradición en destacar identidades nacionales. Andalucía está más cerca de la Tierra Media. Es un hecho. Si la elfa del Partido Andalucista sigue, y da tiempo a que se estrene en cines, veremos qué le parece el Hobbit y a ver si saca alguna grandilocuente frasecilla para sus futuras ruedas de prensa.
Citó a Legolas. O sería más preciso decir que citó a Tolkien, parafraseando a Legolas.
Un flipe en toda regla.
Al hilo de su continuidad en la dirección del partido, González soltó esto: "Si con mi vida o mi muerte puedo seros útil, aquí tenéis mi espada".
Aquí, las declaraciones en ABC:
http://www.eleccionesandalucia.es/noticias/elecciones-en-andalucia-pilar-gonzalez-decidira-en-julio-si-sigue-al-frente-del-pa
Parece broma. La broma es el andalucismo en muchas de sus formas. Y me jode, por mil motivos, entre ellos la confusión tan propia de estos tiempos entre la realidad y la ficción, pero sobre todo, porque soy andaluz, claro y aunque la anécdota no vaya más allá, da muestra del nivel de los políticos, concretamente los nacionalistas. de mi comunidad autónoma, evidenciando su manejo en similes y su poder de oratoria. A mí me apena si lo comparo con otros nacionalistas más profesionales, de otras regiones del país con más tradición en destacar identidades nacionales. Andalucía está más cerca de la Tierra Media. Es un hecho. Si la elfa del Partido Andalucista sigue, y da tiempo a que se estrene en cines, veremos qué le parece el Hobbit y a ver si saca alguna grandilocuente frasecilla para sus futuras ruedas de prensa.
Tu derecho a no saber
Me interesa la trasparencia. Y su uso, o más bien su posología, por decirlo de otro modo. Los que la recetan a terceros o la promulgan sin señalar a nadie, pero que no siempre se la administran a sí mismos. Es el caso de la Ley de Trasparencia y su malograda tramitación en la anterior legislatura. Un poner.
El futuro está abocado a ella, o eso parece. Tarde o temprano, todos trasparentes. No se concibe este siglo sin conexión total full time. Estoy aquí. Definir ubicación. Compartir estado. ¿Qué está ocurriendo ahora? ¿Qué haces? ¿Qué piensas? ¿Qué dices? Las redes sociales son para contarlo todo, para ser trasparentes queriendo o sin quererlo. Nada que ver con la vida real, en el fondo.
La gestión de un país, de una empresa o de una institución también parece ir encaminada hacia una accesibilidad plena de la información. Es lo suyo. Los periodistas tienen que leerse el BOE (Boletín Oficial del Estado), decía un antiguo jefe mío. Se entiende que con ese cometido delegado por parte de la ciudadanía, el profesional de la comunicación social hace el desglose gordo de lo que tiene miga. Desentrañar la realidad retorcida de los escribas burócratas, y poner titulares con gancho, todo a una.
La realidad no se deja, por torcida, por interesada o por puro capricho pero el hecho es que no es tan fácil. No dicen, no cuentan o no responden los que interesan si no les interesan y no hay manera la mayor parte de las veces, de ahí lo complicado del oficio de contar lo que no quieren que se sepa. A veces se pierde de vista que contar lo que otros quieren que cuentes, no tiene mérito. Hay que empezar por llevarle la contraria al jefe, lo he escrito en otras ocasiones y por supuesto, jamás me he leído el BOE.
Fuera del plano profesional, o incluso dentro de él, reivindico mi derecho a no saber. Por torcido, por desinteresado o por puro capricho, prefiero no saber/escuchar/leer aspectos de la realidad que no puedo cambiar y que me resultan desagradables. Un ejemplo. Hoy he leído que España tiene más coches oficiales que Estados Unidos. El dato no está comprobado. Y no recuerdo donde lo he leído/escuchado. El caso es que sea cierto o no lo sea, casi mejor no saberlo. Tengo derecho.
Me hace gracia que la web www.tuderechoasaber.com permita plantearle cuestiones a nuestros dirigentes. Es una forma de no hacer nada haciendo algo que no es exactamente lo que debería ser. Técnicamente no hay mayores incovenientes para entrar de lleno en la democracia 2.0 y poner a disposición del contribuyente todos los datos de interés sobre todo en lo referente a partidas de sueldos, presupuestos y concursos públicos. A un click y sin lenguaje BOE: a lo clarito, cifra y concepto. Con céntimos y sin redondeos. Y por no hablar solo de dinero, que es feo, también curriculum vitae, participaciones en empresa o aficiones predilectas. Comida y color favorito. En fin. El diseño de los campos a rellenar es lo de menos, pero todo a la mano. Y primordialmente lo que interesa: la pecunia. Se puede hacer. Falta voluntad política.
Y nos venden un site con look a change o actuable, en esa clave y se felicitan del éxito de la iniciativa. Yeah. Somos la leche. Y no ven que el tema está en poner el ojo público en cada parte del proceso y abrirlo bien abierto. Sin tener que pedirlo. A las claras. Y reducir así, marcando un camino bien señalado, delimitado e iluminado las malignas posibilidades de malversación, cohecho, enchufismo y mamoneo en general. No es plan que tenga yo que ir preguntando a los gerifaltes donde van los euros o por qué se toman decisiones, se tira paquí o pallá, o se elige a este o a otro para un cargo, no. Tiene que ser limpia la propia infraestructura. Se puede ser pioneros en eso. Mira tú. Innovación. Ser justos y necesarios, lógicos. Sentar las bases de un sistema honrado, con sus pautas, un sistema sencillo y claro de funcionar. En fin, antes del definitivo desbarre, proclamo y defiendo el desconocimiento como método preventivo de cabreos matutinos ante el desatino continuado de gestión de nuestros políticos en el ejercicio de la función pública. Como los que aconsejan la abstinencia frente al impulso sexual, sabedores de lo poco técnico que es como método, yo me apunto a mi derecho a no saber y el de todos. No me he explicado muy bien pero no importa. También defiendo mi derecho a no explicarme y este blog es un buen ejemplo.
El futuro está abocado a ella, o eso parece. Tarde o temprano, todos trasparentes. No se concibe este siglo sin conexión total full time. Estoy aquí. Definir ubicación. Compartir estado. ¿Qué está ocurriendo ahora? ¿Qué haces? ¿Qué piensas? ¿Qué dices? Las redes sociales son para contarlo todo, para ser trasparentes queriendo o sin quererlo. Nada que ver con la vida real, en el fondo.
La gestión de un país, de una empresa o de una institución también parece ir encaminada hacia una accesibilidad plena de la información. Es lo suyo. Los periodistas tienen que leerse el BOE (Boletín Oficial del Estado), decía un antiguo jefe mío. Se entiende que con ese cometido delegado por parte de la ciudadanía, el profesional de la comunicación social hace el desglose gordo de lo que tiene miga. Desentrañar la realidad retorcida de los escribas burócratas, y poner titulares con gancho, todo a una.
La realidad no se deja, por torcida, por interesada o por puro capricho pero el hecho es que no es tan fácil. No dicen, no cuentan o no responden los que interesan si no les interesan y no hay manera la mayor parte de las veces, de ahí lo complicado del oficio de contar lo que no quieren que se sepa. A veces se pierde de vista que contar lo que otros quieren que cuentes, no tiene mérito. Hay que empezar por llevarle la contraria al jefe, lo he escrito en otras ocasiones y por supuesto, jamás me he leído el BOE.
Fuera del plano profesional, o incluso dentro de él, reivindico mi derecho a no saber. Por torcido, por desinteresado o por puro capricho, prefiero no saber/escuchar/leer aspectos de la realidad que no puedo cambiar y que me resultan desagradables. Un ejemplo. Hoy he leído que España tiene más coches oficiales que Estados Unidos. El dato no está comprobado. Y no recuerdo donde lo he leído/escuchado. El caso es que sea cierto o no lo sea, casi mejor no saberlo. Tengo derecho.
Me hace gracia que la web www.tuderechoasaber.com permita plantearle cuestiones a nuestros dirigentes. Es una forma de no hacer nada haciendo algo que no es exactamente lo que debería ser. Técnicamente no hay mayores incovenientes para entrar de lleno en la democracia 2.0 y poner a disposición del contribuyente todos los datos de interés sobre todo en lo referente a partidas de sueldos, presupuestos y concursos públicos. A un click y sin lenguaje BOE: a lo clarito, cifra y concepto. Con céntimos y sin redondeos. Y por no hablar solo de dinero, que es feo, también curriculum vitae, participaciones en empresa o aficiones predilectas. Comida y color favorito. En fin. El diseño de los campos a rellenar es lo de menos, pero todo a la mano. Y primordialmente lo que interesa: la pecunia. Se puede hacer. Falta voluntad política.
Y nos venden un site con look a change o actuable, en esa clave y se felicitan del éxito de la iniciativa. Yeah. Somos la leche. Y no ven que el tema está en poner el ojo público en cada parte del proceso y abrirlo bien abierto. Sin tener que pedirlo. A las claras. Y reducir así, marcando un camino bien señalado, delimitado e iluminado las malignas posibilidades de malversación, cohecho, enchufismo y mamoneo en general. No es plan que tenga yo que ir preguntando a los gerifaltes donde van los euros o por qué se toman decisiones, se tira paquí o pallá, o se elige a este o a otro para un cargo, no. Tiene que ser limpia la propia infraestructura. Se puede ser pioneros en eso. Mira tú. Innovación. Ser justos y necesarios, lógicos. Sentar las bases de un sistema honrado, con sus pautas, un sistema sencillo y claro de funcionar. En fin, antes del definitivo desbarre, proclamo y defiendo el desconocimiento como método preventivo de cabreos matutinos ante el desatino continuado de gestión de nuestros políticos en el ejercicio de la función pública. Como los que aconsejan la abstinencia frente al impulso sexual, sabedores de lo poco técnico que es como método, yo me apunto a mi derecho a no saber y el de todos. No me he explicado muy bien pero no importa. También defiendo mi derecho a no explicarme y este blog es un buen ejemplo.
sábado, 25 de febrero de 2012
Casi todos tus problemas
Es un detalle que se marca Esperanza Gracia en su spot nocturno de adivinación al decir: "Podemos ayudarte a solucionar casi todos tus problemas". Porque, puestos a exagerar y ya que es un spot, qué le hubiera costado a ella decir: "Podemos ayudarte a solucionar TODOS tus poblemas". Sin el "casi".
Pero no, Esperanza quiere dar esperanza a sus potenciales clientes que por el momento son solo televidentes pero oye, bien sabe ella que no todos los problemas tienen solución, o las tiene ella, todas las soluciones de todos los problemas. Decir "casi" es un detalle de pureza que tiene su retranca y su gracia en la voz de la señora Gracia. Todo el monólogo de su spot merece un pormenorizado análisis, más adelante, lo haremos. Casi todas las palabras tienen un profundo significado. Esto último lo digo en serio.
Pero no, Esperanza quiere dar esperanza a sus potenciales clientes que por el momento son solo televidentes pero oye, bien sabe ella que no todos los problemas tienen solución, o las tiene ella, todas las soluciones de todos los problemas. Decir "casi" es un detalle de pureza que tiene su retranca y su gracia en la voz de la señora Gracia. Todo el monólogo de su spot merece un pormenorizado análisis, más adelante, lo haremos. Casi todas las palabras tienen un profundo significado. Esto último lo digo en serio.
viernes, 24 de febrero de 2012
Lo peor de lo de Urdangarín
Como no soy juez, no voy a excederme en nada que no me toque, con el tema de Iñaki Urdangarín un día antes de que declare en Palma de Mallorca. La posición del imputado y la trascendencia del caso nubla lo que yo considero más relevante, en el ámbito de la comunicación, que es el mío. El plagio.
Otro tema es lo que cobra por ello que es para llevarse las manos a la cabeza, pero más allá de las maniobras fiscales o los documentos de word con nombre "fracturas cruzadas", y todo lo que ya no es presunto, lo que también está confirmado es que los informes "se lo bajaban de internet".
¿Hay informes de comunicación institucional en Megaupload, o los había años atrás? ¿Te podías descargar un informe que lo cobras como si fuera oro, pero lo peor es que es copiado, que lo vendes como propio? Es una suplantación, ¿no? Va más allá de la simple piratería. Es peor, aún. Y eso parece que está comprobado, que los informes eran de pega. Y pienso yo, eso es lo peor. No por el nombre manchado de la casa Real ni por esto ni por lo otro, sino porque se carga todo un sector de consultoría y comunicación, de imagen y de muchos bla bla blás en los que no me cabe duda de que hay profesionales que trabajan con toda seriedad y dedicación.
Va más allá de que si Urdangarín o de si Urdagarán. La empresa o el club de fútbol o la fundación o quien quiera que sea que compra, a precio de oro, ese trabajo de comunicación que es paja o es un insensato o compra otra cosa que va de extra con la paja. En cualquier caso es un flaco favor a los que segamos la era por un exiguo jornal, pero bueno, no me quejo que todavía es de día.
Lo peor de lo de Urdangarín, que no necesita esperar al veredicto de un juez, es que los informes sean basura porque ensucia todo un sector o lo que aún peor me temo, lo desenmascara en sus mecanismos internos de compra y venta. El presunto extraperlo es harina de otro costal, pero para mí no es lo peor. No le hubiera costado mucho más contratar a un periodista, que somos un gremio asequible en precio y hacer informes de verdad. Por si le daba a alguien por leerlo.
Lo demás lo dejo para el juez y los jueces que van saliendo, salen y saldrán esta semana hasta de debajo de las piedras, yo me quedo con el deshonroso mercado de contenido patrio.
Y ya.
jueves, 23 de febrero de 2012
El tinte de Rajoy
De las comparecencias recientes de Mariano con otros grandes líderes europeos me he dado cuenta de lo mucho que se le nota el tinte. La mayoría de dirigentes de la Unión tienen el pelo cano. Escaso y blanco. Creo que es un valor relacionado con la sapiencia, con el aspecto de venerabilidad. El tinte me parece de actor en decadencia que no quiere que se le noten los años. Monti, por ejemplo, tiene una sienes escasas pero de aspecto venerable.
Otro tema es el espesor. Los presidentes en cuatro años pierden melena. Y Mariano se nota muy desmejorado en cuestión de meses, por supuesto la coronilla está y ya estaba muy acentuada, se le vio recibiendo a los de la Copa Davis pero es que, desde que es presidente, luce con nuevos claros, quizá por los disgustos al conocer las cifras reales de déficit.
Mi sugerencia es dejarle un poco más crecer la barba e ir metiendo cana por detrás de las orejas. No me creo que sea una opción personal de Mariano lo de teñirse, no me lo imagino tan coqueto, sinceramente, pero vete a saber. En cualquier caso el look candidato hay que cambiarlo cuanto antes porque no genera confianza. Y ojo, lo mismo en el último año de legislatura, hace falta implante. Me lo imagino estoico a Rajoy en el peluquero o en la clínica aceptando lo que le echen.
El blanco por encima de las patillas es confianza para España y en 2013, cambiamos el marrón ébano por un gris perla o un moreno arena. En fin, la crisis está en el color que se mira, color del tinte en este caso.
El blanco por encima de las patillas es confianza para España y en 2013, cambiamos el marrón ébano por un gris perla o un moreno arena. En fin, la crisis está en el color que se mira, color del tinte en este caso.
martes, 21 de febrero de 2012
Solo les importan las imágenes, no los hechos
Tanto el presidente Rajoy, como el principal portavoz de la oposición, Rubalcaba, coinciden al referirse a las cargas policiales en Valencia: "No podemos dar una imagen al exterior que no es la de este país", dice uno y el otro: "Se han visto unas imágenes que eran... (nosequé)". Lo raro es que coinciden.
Imágenes. El problema son las imágenes. Y no les vence el rubor, porque pudiera ser que pensara el lector avispado de mi blog que es intencionado, hablar de imágenes y lo más raro aún que compartan opinión y por tanto, estrategia, los dos principales políticos españoles al usar ese concepto. Se quedan en las "imágenes" y no abordan el problema: respuestas desproporcionadas e impunidad de los antidisturbios .
Los hechos. Los partes médicos. De eso, ni palabra. Las medidas constitucionales para tener el máximo rigor en operaciones policiales de este tipo es lo está al alcance de los gobernantes, es lo necesario. ¿Cómo? Pues, como está previsto en la ley. Con la identificación de los agentes. Si el nombre apareciera, en la coraza y en la foto, como llevan los nombres los empleados de supermercados por ejemplo, se cortarían de dar golpes si se saben enfocados. Si en Charcutería tienes a Paco Pepe o en caja le atendió Rosa María, pues te queda más claro a quien reclamar una vuelta mal dada o un magro poco fresco. Lo mismo con los porrazos.
Se saben enfocados, eso esí, y ahora no hablo de PP ni PSOE. La policía no es tonta. Se saben enfocados y es para mal sin la etiqueta con el nombre. Están en el papel de apaleadores y cumplen. Porque saben también que no hay medidas de control que sean verificables realmente, ni tampoco una condena como es debido por el resto de compañeros, como lo sería en cualquier otro gremio. Se saben enfocados, y por tanto, se crecen. Eso es lo peor. La crueldad.
Existe la crueldad. Luego están las posturas ideológicas. Hay una crueldad sin nombre, que cuesta comprender y ahora pienso en animales, ni políticos ni policías. Pienso en cerdos. Cerdos como los de la granja nosequé de Murcia a los que torturaban, caso denunciado por Igualdad Animal. Hay unos vídeos que ponen los pelos de punta. No los he visto. No es necesario. A veces no son necesarias las imágenes. No tengo necesidad de ver cómo torturan con espadas a una cerda embarazada para saber que será cruel e inexplicables. Me dan igual las imágenes. Es una crueldad y bastante violento simplemente leer el artículo.
Las imágenes son prescindibles en ambos casos. Antidisturbios contra una manifestación de alumnos de un instituto, ok, no necesito ver imágenes. Malltrato de animales, tampoco. Rajoy y Rubalcaba no necesitarían ver las imágenes para darse cuenta que es descabellado, que son moscas y lo otro, cañonazos o cañoneros. No hace falta verlo, pero importa el fondo. No son las imágenes lo importante, es el fondo y no me refiero al fondo político, sino a la infraestructura para la queja pública y su eventual represión. No tengo que ver al cerdo desangrado para preguntarme por qué existe esa crueldad en una granja de España. Una crueldad inexplicable con los animales en este país y con los manifestantes a los que se trata igual o peor.
Imágenes. El problema son las imágenes. Y no les vence el rubor, porque pudiera ser que pensara el lector avispado de mi blog que es intencionado, hablar de imágenes y lo más raro aún que compartan opinión y por tanto, estrategia, los dos principales políticos españoles al usar ese concepto. Se quedan en las "imágenes" y no abordan el problema: respuestas desproporcionadas e impunidad de los antidisturbios .
Los hechos. Los partes médicos. De eso, ni palabra. Las medidas constitucionales para tener el máximo rigor en operaciones policiales de este tipo es lo está al alcance de los gobernantes, es lo necesario. ¿Cómo? Pues, como está previsto en la ley. Con la identificación de los agentes. Si el nombre apareciera, en la coraza y en la foto, como llevan los nombres los empleados de supermercados por ejemplo, se cortarían de dar golpes si se saben enfocados. Si en Charcutería tienes a Paco Pepe o en caja le atendió Rosa María, pues te queda más claro a quien reclamar una vuelta mal dada o un magro poco fresco. Lo mismo con los porrazos.
Se saben enfocados, eso esí, y ahora no hablo de PP ni PSOE. La policía no es tonta. Se saben enfocados y es para mal sin la etiqueta con el nombre. Están en el papel de apaleadores y cumplen. Porque saben también que no hay medidas de control que sean verificables realmente, ni tampoco una condena como es debido por el resto de compañeros, como lo sería en cualquier otro gremio. Se saben enfocados, y por tanto, se crecen. Eso es lo peor. La crueldad.
Existe la crueldad. Luego están las posturas ideológicas. Hay una crueldad sin nombre, que cuesta comprender y ahora pienso en animales, ni políticos ni policías. Pienso en cerdos. Cerdos como los de la granja nosequé de Murcia a los que torturaban, caso denunciado por Igualdad Animal. Hay unos vídeos que ponen los pelos de punta. No los he visto. No es necesario. A veces no son necesarias las imágenes. No tengo necesidad de ver cómo torturan con espadas a una cerda embarazada para saber que será cruel e inexplicables. Me dan igual las imágenes. Es una crueldad y bastante violento simplemente leer el artículo.
Las imágenes son prescindibles en ambos casos. Antidisturbios contra una manifestación de alumnos de un instituto, ok, no necesito ver imágenes. Malltrato de animales, tampoco. Rajoy y Rubalcaba no necesitarían ver las imágenes para darse cuenta que es descabellado, que son moscas y lo otro, cañonazos o cañoneros. No hace falta verlo, pero importa el fondo. No son las imágenes lo importante, es el fondo y no me refiero al fondo político, sino a la infraestructura para la queja pública y su eventual represión. No tengo que ver al cerdo desangrado para preguntarme por qué existe esa crueldad en una granja de España. Una crueldad inexplicable con los animales en este país y con los manifestantes a los que se trata igual o peor.
El valor está en el cántaro
Ya tenemos todos lo mismo de cerca la fuente. El valor está en el cántaro.
Se ha perdido la exclusividad de las fuentes en estos tiempos de sobreinformación.
En Twitter todos jugamos con las mismas normas en cuanto a inmediatez. Así funciona el asunto. El principal medio que saca la noticia genera las réplicas en cuestión de minutos. Seguro que muchos os habéis dado cuenta. La misma noticia en inglés, a los pocos minutos, está replicada en muchos blogs temáticos en español.
Veo por ejemplo como actualiza en Twitter su cuenta Pitchfork o Prefixmag o Stereogum o NME o quien sea el que primero da la noticia, y hablamos de medios musicales pero vale para cualquier tipo de información, y al minuto o al par de ellos, el modesto blog de turno la cuelga en su propia página convenientemente traducida y a veces citan y a veces, no. La meten en su cántaro y a volar.
También a veces es el propio personaje el que da la noticia, el grupo de música en cuestión o el líder del grupo, cuelga la noticia en su perfil de Twitter y el trasvase tarda exactamente minutos en llegar al nuevo medio. Y resulta que si uno sigue al medio y al artista en cuestión, ve como se cambia el cántaro en cuestión de segundos. Lees la misma noticia en menos de diez minutos. Es una forma de actualizar los contenidos un poco neurótica, porque no responde a la planificación o al planillo, sino a la enfermedad de estar conectados 24/7 y pendientes siempre de hacerse eco de los grandes medios, que no es tampoco estrictamente enriquecedor a nivel informativo, más bien al contrario, pero la cercanía a la fuente hace que lo valga sea el cántaro y este juego de duplicaciones es el modelo de contenidos que se impone en estos tiempos de confusión.
Se ha perdido la exclusividad de las fuentes en estos tiempos de sobreinformación.
En Twitter todos jugamos con las mismas normas en cuanto a inmediatez. Así funciona el asunto. El principal medio que saca la noticia genera las réplicas en cuestión de minutos. Seguro que muchos os habéis dado cuenta. La misma noticia en inglés, a los pocos minutos, está replicada en muchos blogs temáticos en español.
Veo por ejemplo como actualiza en Twitter su cuenta Pitchfork o Prefixmag o Stereogum o NME o quien sea el que primero da la noticia, y hablamos de medios musicales pero vale para cualquier tipo de información, y al minuto o al par de ellos, el modesto blog de turno la cuelga en su propia página convenientemente traducida y a veces citan y a veces, no. La meten en su cántaro y a volar.
También a veces es el propio personaje el que da la noticia, el grupo de música en cuestión o el líder del grupo, cuelga la noticia en su perfil de Twitter y el trasvase tarda exactamente minutos en llegar al nuevo medio. Y resulta que si uno sigue al medio y al artista en cuestión, ve como se cambia el cántaro en cuestión de segundos. Lees la misma noticia en menos de diez minutos. Es una forma de actualizar los contenidos un poco neurótica, porque no responde a la planificación o al planillo, sino a la enfermedad de estar conectados 24/7 y pendientes siempre de hacerse eco de los grandes medios, que no es tampoco estrictamente enriquecedor a nivel informativo, más bien al contrario, pero la cercanía a la fuente hace que lo valga sea el cántaro y este juego de duplicaciones es el modelo de contenidos que se impone en estos tiempos de confusión.
Ofertas de trabajo en Laponia
Ayer, José Luis Feito, Presidente de la comisión económica y de política financiera de la CEOE, dijo esto:
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/20/economia/1329751017.html
Hoy lo ha matizado. Tanto da.
En la tertulia de ayer en La Linterna de Colmenarejo, uno de los invitados, no sé quién, afeaba el gesto y ahondaba en la actitud chulesca, creo que usó esa palabra, del empresario o del empleador como sector en este país, personalizando a través de la anécdota. Apuntó directamente a Rajoy y su gobierno, al que instó el señor tertuliano desconocido a cuidar los modos, la forma de expresarse y la puesta en escena al plantear o manejar las delicadas situaciones relacionadas con el desempleo. En la Cope, emisora del programa y dial en el oí al citado tertuliano, no se puede temer que inciten a la rebelión del proletariado.
Lo de Laponia es muy tema.
Por cierto me acabo de enterar que Agustín Fernández Mallo, autor de la trilogía Nocilla experiencie, debuta con un grupo o más bien un dúo que se llama Frida Laponia. Sacan disco, que se puede bajar gratis, el 29 de febrero en su web: http://fridalaponia.com/
Laponia por todos lados.
Sobre lo del desempleo, el paro y Laponia, se debe ir más allá. Es un planteamiento maligno porque extiende la creencia de que los parados no trabajan porque no quieren. Lo que yo quiero abordar es que una falacia interesada. En un país con 50.000 desahucios el año pasado, ¿cómo no se le cae la cara de vergüenza a alguien por propagar bulos de ese tipo? ¿Cómo puede ampararse ese discurso en el mismo mes en el que se renegocian condiciones de despido a la baja? ¿Qué se consigue al filtrar de forma sutil hasta el sustrato de pensamiento de las conversaciones de bar que "El que no trabaja, es porque no quiere"?
Lógicamente, en un país de hipotecados, la movilidad laboral se resiente.
La mayor compra de tu vida, con la que te atas a un banco, no tiene patas y no puede acompañarte a Laponia. La casa no te la llevas, pero sí la hipoteca de la casa. Si aceptas un trabajo lejos de donde está tu principal gasto fijo, ¿cómo lo pagas? Además, la distancia importa porque tiene que amortizase, si asumes nuevos gastos fijos: en gasolina, por lo pronto, o en vehículo propio, gastos en residencia, si es que te quedas en el sitio donde trabajas entresemana. Que salga a cuenta no es tan fácil, pero en cuanto sirva para saciar la sed del banco, no creo que ningún desempleado diga no. No, claro que no.
Hay una maldad en las palabras: desempleado y parado. Parado, a pesar del participio, remite a paro. Primera persona del presente de parar. Parece como si fuera una decisión propio. Paro. Yo. Desempleo, que es una palabra que me agrada mucho más y al lector sensible le pasará parecido, tiene otro cariz semántico. Empleo, alguien te emplea, hay un empleo de uno a otro, en el desarrollo de una labor y bla bla bla. Que no te sepan emplear. Que no se valore la responsabilidad social del empleador. Que no se reconozca la dificultad que tiene el empleador, y se le doten de herramientas... En fin, no sé.
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/20/economia/1329751017.html
Hoy lo ha matizado. Tanto da.
En la tertulia de ayer en La Linterna de Colmenarejo, uno de los invitados, no sé quién, afeaba el gesto y ahondaba en la actitud chulesca, creo que usó esa palabra, del empresario o del empleador como sector en este país, personalizando a través de la anécdota. Apuntó directamente a Rajoy y su gobierno, al que instó el señor tertuliano desconocido a cuidar los modos, la forma de expresarse y la puesta en escena al plantear o manejar las delicadas situaciones relacionadas con el desempleo. En la Cope, emisora del programa y dial en el oí al citado tertuliano, no se puede temer que inciten a la rebelión del proletariado.
Lo de Laponia es muy tema.
Por cierto me acabo de enterar que Agustín Fernández Mallo, autor de la trilogía Nocilla experiencie, debuta con un grupo o más bien un dúo que se llama Frida Laponia. Sacan disco, que se puede bajar gratis, el 29 de febrero en su web: http://fridalaponia.com/
Laponia por todos lados.
Sobre lo del desempleo, el paro y Laponia, se debe ir más allá. Es un planteamiento maligno porque extiende la creencia de que los parados no trabajan porque no quieren. Lo que yo quiero abordar es que una falacia interesada. En un país con 50.000 desahucios el año pasado, ¿cómo no se le cae la cara de vergüenza a alguien por propagar bulos de ese tipo? ¿Cómo puede ampararse ese discurso en el mismo mes en el que se renegocian condiciones de despido a la baja? ¿Qué se consigue al filtrar de forma sutil hasta el sustrato de pensamiento de las conversaciones de bar que "El que no trabaja, es porque no quiere"?
Lógicamente, en un país de hipotecados, la movilidad laboral se resiente.
La mayor compra de tu vida, con la que te atas a un banco, no tiene patas y no puede acompañarte a Laponia. La casa no te la llevas, pero sí la hipoteca de la casa. Si aceptas un trabajo lejos de donde está tu principal gasto fijo, ¿cómo lo pagas? Además, la distancia importa porque tiene que amortizase, si asumes nuevos gastos fijos: en gasolina, por lo pronto, o en vehículo propio, gastos en residencia, si es que te quedas en el sitio donde trabajas entresemana. Que salga a cuenta no es tan fácil, pero en cuanto sirva para saciar la sed del banco, no creo que ningún desempleado diga no. No, claro que no.
Hay una maldad en las palabras: desempleado y parado. Parado, a pesar del participio, remite a paro. Primera persona del presente de parar. Parece como si fuera una decisión propio. Paro. Yo. Desempleo, que es una palabra que me agrada mucho más y al lector sensible le pasará parecido, tiene otro cariz semántico. Empleo, alguien te emplea, hay un empleo de uno a otro, en el desarrollo de una labor y bla bla bla. Que no te sepan emplear. Que no se valore la responsabilidad social del empleador. Que no se reconozca la dificultad que tiene el empleador, y se le doten de herramientas... En fin, no sé.
domingo, 19 de febrero de 2012
Productores honestos
Kike Maillo, director de la película "Eva", no va a ser pregonero en Córdoba.
Y rescato de su discurso como premiado a la mejor dirección novel en los premios Goya 2012: "Productores honestos".
Vamos a dejar de engañarnos. ¿Por qué en España sale a cuenta hacerlo mal? ¿Nadie se lo pregunta?
Los productores deben ser valientes, arriesgados, aventureros o no; pueden ser justo lo contrario, convencionales, comerciales, simples y efectivos. Los productores pueden ser lo que quieran, deben serlo. Empresas que buscan ganar dinero, ante todo, y lo problemático es que el sistema esté viciado para ganar dinero de un modo que no es honesto.
He ahí el quid de la cuestión, ser honesto no debe ser un añadido sino un requisito previo.
Y digo esto por la ingente cantidad de caudal público mal empleado.
A mí me jode, vaya.
Y rescato de su discurso como premiado a la mejor dirección novel en los premios Goya 2012: "Productores honestos".
Vamos a dejar de engañarnos. ¿Por qué en España sale a cuenta hacerlo mal? ¿Nadie se lo pregunta?
Los productores deben ser valientes, arriesgados, aventureros o no; pueden ser justo lo contrario, convencionales, comerciales, simples y efectivos. Los productores pueden ser lo que quieran, deben serlo. Empresas que buscan ganar dinero, ante todo, y lo problemático es que el sistema esté viciado para ganar dinero de un modo que no es honesto.
He ahí el quid de la cuestión, ser honesto no debe ser un añadido sino un requisito previo.
Y digo esto por la ingente cantidad de caudal público mal empleado.
A mí me jode, vaya.
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