Nos enferma la emoción en muchas de sus formas pero sobre todo en la contenida. No me pillaron en el casting. Qué pena. Oye tenía yo mi pálpito pero no. Tengo que escribirle de vuelta porque me dijeron que no con mucho cariño. Un ño con mucho cariño. Por más que uno despersonaliza lo de que lo nieguen al alba, algo de gallo cabreado que canta pues me viene pero es para bien.
Al fin es para bien . Si es para mal, mejor no hacer nada. Ya que te pones, oye. Intenta hacerlo bien. Que saldrá una mierda casi seguro siendo honestos. Será horrible. Porque es lo que le suele pasar a todo el mundo. Pero eso que te quitas. Darle salida a la morralla, nos sana o nos limpia o no sé cómo opera pero es un hecho. Cómo ser inmune a las emociones me preguntó mientras me comen los nervios por lo que tengo por delante. Está básicamente en mi cabeza. Un calendario invisible de puestas a prueba íntimas en las que tengo que traspasar el espejo.
Nos salva que se hace de noche. Que el día se acaba solo porque si no fuera así, estaría todavía dándole vueltas al miércoles pasado. El miércoles hubiera durado dos años o tres y para no llegar a ninguna conclusión, o que sea mínimamente definitiva. Nos pasa cuando miramos la adolescencia en perspectiva. Los malos ratos. Sentirse prisionero en la habitación un viernes por la tarde. Vivir entre castigos, purgas y escapatorias. Esa inmadurez de sentir que no ha venido la profesora a tu década de los treinta. Que la madurez nos dio el día libre, un día de diez años por lo menos.
Nos salva que la vida se acaba.
Sino la preocupación por lo que no pasa sería infinita. Es ventajista decirlo con casi cincuenta pero los apuros son los de chaval. Los temores. Las rémoras. Parece que es siempre la misma historia pero con un personaje que envejece y se cae en las mismas marcas. Comete el mismo error con la misma buena intención poco operativa. Nos salva que lo escribimos. Que lo cantamos. Que lo viajábamos. Que se caga cuando la cagas y pasa y la diarrea mental se pasa con el arroz blanco de los días tontos y aburridos. Echo de menos nuestro aburrimiento.
Nos preocupa mucho lo que nunca pasa. Nunca pasa. Nos pasa mucho que todo preocupa. Todo preocupa . No nos alivia luego que nada se cumpla. Nunca cumpla. Nos mantiene alerta y estamos atentos a más cosas que no existan. Nunca existan. No nos preocupa nada lo que no hacemos nunca. Queremos que se convenza al que no le gusta. Queremos que nos guste el que mejor convenga . Nunca nos preocupa lo que a otros les pasa. Como si a ellos lo mismo no les doliera. Nos pasa por encima la sensación de culpa. y se despreocupan. Lo que nunca pasa pero siempre lo esperas . No esperamos que a los otros les causa lo que nos ocupa. Nos pesa mucho lo que nos preocupa. Nos pasa que viv. Nos vemos solos en un mundo loco. Nos volvemos locos solos en nuestro pequeño mundo. Nos preocupa mucho lo que nunca pasa porque lo que pasa siempre es aburrido.
Todo el mundo grita cuando le duele.
Todos te auxilian cuando te caes
Todos somos sordos si es mudo el dolor de otro .
A todos nos chilla la prisa de nuestra propia vida .
A todos nos pisa el día de mañana y no sé disculpa
A todos nos chifla desde lejos la muerte y nos mira
Como si nos conociera del barrio de siempre
Tiro de gracia para el que se muere
Golpe de vista al que resista
Y pestañazo si te cazo
Que mañana será otro día.
Es acostumbrarse al no porque al final de todo, hay un no con punto final en mayúsculas. Punto mayúsculo de no nunca. Mejor hacerse a la prisa de una y morirse en el empeño. Antes acabar de un síncope y sin capitular. De un pasmo. De un golpe de risa. De un gas contenido. Lo contenido es la muerte. El contenido es lo de menos. El contenedor se va volviendo contienda por mantenerse recto. Aún podemos andar. Aún puedo oler una flor. Aún me puedo peinar para atrás. Aún me queda pelo para ponerme una flor detrás de la oreja. Aún tengo tiempo para ser ridículo un poco más. Aún no ha ganado la amargura y la.contencion. Y aún estamos en el tema.
Cualquier día empieza a irnos bien y nos llevamos un susto.
En el próximo casting, me tienen que pillar. El próximo, sí , no hay fallo..
Hasta el próximo....
























