martes, 20 de octubre de 2026

Dejar lo de escribir siempre para después

 Dejar lo de escribir siempre para después. Y querer escribir lo de antes. Abrazarse al sin embargo. Amar los puntos suspensivos. Todo lo que está por concluir. Lo suspendido en el pensamiento entre mi idea y el papel. O la pantalla.

A veces el papel es necesario. Como una lista de la compra. Como una chuleta. 

Dejarlo para el último día. Y poder escribir sin correcciones. Por suerte aquí no hay error. Todo está permitido y el fallo es bienvenido. El principio de algo que solo puede enderezarse o mejorar. Un entrenamiento en el rechazo. Conocerse la parte mala como la palma de la mano.

En realidad, quien se mira las palmas?

Quién conoce su destino?

La prosa poética siempre alivia cierta inquietud de concreción . Te deja libre y no te pide una respuesta al final. Que también cansa y te deja un poco atontado. Es mejor decir cosas concretas. La idea ya estaba. Al escribirlo ya es otra cosa y da igual que sea un dossier o un trabajo de la facultad. El blanco del papel deja la confusión más clara

 Se ve más grande. El meollo.


Y pienso.... Ya lo haré. Como si no fuera cansado. Que esto me sale a arrebatos y luego no lo leo. Le pego un ojo a las erratas más grandes pero en diagonal. Evitando el juicio. Lo peor de escribir es siempre lo mismo, leerte luego. Cerciorarse de lo escaso de lo brillante y sus engañosos reflejos. Un tintineo. Y luego, nada. Aceptar la nada. Modelar la nada. Dejar la nada en nada y volver a empezar. Jugar como si nada. Como si todo el monte fuera prosa poética. Dejarlo para después.

Después de qué o de cuándo? No lo sé. En mi proceso es esa la principal intriga. A ver donde lleva esta vereda. Como si nada. De paseo con palabras. Y lo en serio, lo que enseñas pues ya luego. Las canciones son otra cosa. Salen a cuenta del ritmo. En un escrito de corte literario no atino nunca con el ritmo. Me propuse limitarme a un formato de diario que es un poco lo mismo que esto. Un diario. Ni que fuera yo Anna Frank. 

Al final, es una mierda.

A veces es una mierda desde el principio. 

Y otras, las menos... No es ni eso 

Ni una mierda. No llega a mierda. Es una podredumbre que no ha terminado de procesar y fermentar o lo que sea. No llega. Y viene otra cosa. Viene una cierta nostalgia del plano meramente imaginativo. Es menos jodido. Sólo imaginar. Ser un tarareo. No se desafinan nunca los taraeos. Un la la la nunca puede salir más. Abrazados a onomatopeyas como palo mayor para que el naufragio no sea del todo. Ni naufragio a veces. Sólo un navegar errático. Pero si cantas pues cantas.... El aire se lleva las cuotas de importancia y si acaso el eco de un vídeo que te graban pero el alarido queda en familia. No lo atrapa el papel. Si el papel te muerde, tú lo asimilas y humillas.

Ni a mierda llegó. Es un pensamiento en común y no lo pongo en mis labios. Escribo guay aunque sean tonterías. Estoy bien de autoestima en buscar metáfora con imagen que evoque pero monetiza poco. Entonces es a medias. Pero si uno tiene poesía la tiene a su pesar y le pesa. Le pesa la poesía como el que carga la pena. O levanta a pulso la alegría y la quiere usar de bandera. Por un lado o por otro, te pilla el toro

 Sólo he escrito y acabado por culpa de una fecha. Que imponen. En un concurso. En un plazo. Algo externo. Lo de escribir siempre se deja para después, a no ser que alguien diga: Ahora. Ya. Hazlo ya

 Hazlo y sin más. No va a llegar a mierda o si llega, será al final. Pero ese final es el principio de lo que te espera. Un montón de mierdas futuras con brillo engañoso previo o tintineo de que hay melodía y luego solo rebuznos. Papeles arrugados si llegan a escaparse en tinta y archivo no guardado en la memoria virtual. En el blog se publica y adiós. Eso es lo bueno. Mejor así. De una. Pues hoy he pensado

 No lo puedo dejar para después . No hay después. Los.puntos suspensivos no existen. Es una puta mierda hacerlo. Es cansado. Es ingrato. Es difícil. Es largo. Creo que si pasa un primer borrador y hay algo bueno, tendrá que pasar por un par de versiones de mierda más. Corregir y todo eso. Lo del ritmo. A mí se me da mal. Pero no hay después. No se me va a dar bien a no ser que ensaye y practique. Practica ritmo de párrafo. Ritmo de página. Ritmo de vida inventada. Rituales de pillar el rollo. Y dijo, me pongo ya. Pero de verdad


Todo es ponerse

Es solo ponerse 

Ahora

Ya

No después 



 

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